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El diputado nacional de Unión por la Patria y exembajador argentino ante el Vaticano, Eduardo Valdés, aseguró que el cambio de discurso del presidente Javier Milei sobre Malvinas responde a una estrategia de Santiago Caputo “porque la economía los está mandando al tacho”.
Valdés llamó al presidente “Leopoldo Fortunato Milei” y afirmó que “Pinochet y Malvinas no riman”, al recordar que el mismo día que habló sobre la soberanía argentina en las islas había reivindicado en Chile a Augusto Pinochet.
El legislador se refirió a la visita del papa León XIV a la Argentina y dijo que va a traer “un mensaje muy necesario, un mensaje de humanidad”. Afirmó que el pontífice se enfrentó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la paz, en medio de la guerra con Irán. Destacó especialmente la decisión de León XIV de visitar el Cottolengo de Don Orione, en Claypole, donde son asistidas personas con discapacidades profundas, un sector que consideró de los más castigados por la administración de Milei.
Valdés cuestionó a los gobernadores peronistas que acompañan al gobierno nacional en distintas leyes, aunque dijo que espera que se sumen a un proyecto nacional del peronismo. Sobre las fuerzas provinciales, entre ellas la que conduce el gobernador neuquino Rolando Figueroa, destacó que en las últimas votaciones en Diputados acompañaron iniciativas junto a la oposición y expresó: “Espero que sea el comienzo para siempre”.
De cara a las elecciones de 2027, sostuvo que los peronistas tienen la obligación de “construir esperanza y concretarla” y que “hoy la unidad es una obligación”. Restó importancia a las diferencias internas y aseguró que no tiene “ninguna duda” de que confluirán los distintos sectores. También habló de Vaca Muerta, reivindicó la recuperación de YPF durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y planteó que el desafío es “poner Vaca Muerta al servicio de los argentinos”.
Valdés, quien vivió en Neuquén hasta los 18 años y cursó sus estudios en el colegio Don Bosco, recordó su vínculo con la provincia y aseguró que allí se formó y surgieron sus valores.
—¿Qué implica la visita del papa en este contexto?
—Siento que se percibe que es un papa que viene a traer un mensaje, un mensaje muy necesario, un mensaje de humanidad, la doctrina social de la Iglesia. Él se ha denominado a sí mismo León, por homenaje a León XIII, que fue el creador de la doctrina social de la Iglesia. El papa León ha presentado su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”. Qué lindo decir eso en este momento de la inteligencia artificial, donde pareciera que hay algo artificial que tiende a descartar a los seres humanos, y aparece la voz de este papa, León XIV, que promueve la dignidad del trabajo, promueve la justicia social, un papa que se ha enfrentado a Donald Trump por la paz y ha sostenido fuertemente esa discusión en medio de la guerra de Irán, de la invasión de Estados Unidos a Irán. Me parece que es un mensaje necesario, indispensable, en un momento donde tenemos un gobierno que lo único que hace es alabar a los que están en guerra.
—Este es un gobierno que justamente no predica eso que usted mencionaba y destacaba del papa. ¿Cómo va a ser ese encuentro?
—Yo no puedo aventurar nada que tenga que ver con el comportamiento de Javier Milei, pero, sin lugar a dudas, creo que el papa León va a tener un comportamiento de acuerdo a lo que yo he dicho, a tratar de plantear la dignidad de la vida humana, el amor al prójimo, el amor al otro, el amor al que está sufriendo. En eso es un continuador de la palabra de Francisco. Por lo tanto, yo siento que es más necesaria que nunca esa presencia. Creo que va a haber un antes y un después de esta visita, sin lugar a dudas.
—Y respecto de los lugares que va a visitar, ¿entiende que va a haber contacto con los más humildes, con quienes la están pasando mal, con los trabajadores y demás?
—Bueno, siento que es muy importante que el Papa haya tomado la decisión de visitar, en Claypole, el Cottolengo de Don Orione, porque es todo un síntoma de este tiempo, donde hay un gobierno que tiene por objeto descartar a las personas del colectivo de la discapacidad, tanto a los que tienen la discapacidad como a los prestadores, a los que los sirven. Entonces, ir a ese lugar donde hay gente que no tiene familia, que está internada en el Cottolengo Don Orione, gente que tiene una discapacidad profunda y que no tiene familia. Si no se las asiste en ese lugar, ¿a dónde se las lleva? Y que el papa haya tomado la decisión de visitar ese lugar tiene para mí un símbolo muy importante, porque debe ser el colectivo más castigado y más vulnerable que existe en las sociedades. Ya solo por eso merece toda mi admiración y mi respeto.
—Javier Milei ha levantado esta bandera de Malvinas, o ha cambiado de posición. Pero, por ejemplo, fue a Chile y reivindicó a Pinochet al mismo tiempo. ¿Qué piensa de esta posición de Milei sobre Malvinas?
—El mismo día que hizo la cadena nacional por la tarde-noche, por la mañana visitó Chile y alabó a Augusto Pinochet Ugarte. Ahí muestra que es Leopoldo Fortunato Milei y no es otra cosa, porque Pinochet y Malvinas no riman, ¿eh? Ahí está, por la boca lo conoceréis, y ahí está, la boca lo ha dicho todo. No hay cosa más gráfica que lo que sucedió en el mismo día. Es un buen trabajo de marketing de Santiago Caputo a partir de la bandera que apareció en el partido de Inglaterra y que ellos repudiaron, tanto la ministra Monteoliva como el propio Javier Milei. Y ver que esa bandera había realmente entrado en el corazón profundo de los argentinos, al punto que no pudieron aprobar a la semana siguiente la ley de venta de las tierras, de la venta en la Argentina entera, porque ese es el verdadero espíritu de ellos. ¿Cómo condicen una cosa con la otra? Siempre ellos están más en la enajenación y en la privatización y, en el medio, están apareciendo estos nuevos malvineros que les han adjudicado RIGI a empresas que están explotando en Malvinas o petróleo o pesca. Entonces, ¿cómo es la mano? Me parece que tiene más que ver con una cuestión de marketing que Santiago Caputo, que parece que es un experto en eso, intenta porque la economía los está mandando al tacho, porque ninguno de los procederes de Javier Milei condicen con este discurso. Y, por si fuera poco, a las 24 horas de su discurso malvinero, su socio principal en este tema, Donald Trump, salió al balcón con el rey de Inglaterra. Y a partir de ahí no escuchamos nunca más a Donald Trump hablando de estas cosas.
—¿Y cómo ve a la oposición en este contexto, al peronismo de cara a las elecciones del año que viene? ¿Hay esperanza?
—¿Cómo no va a haber esperanza? Tenemos la obligación de construir la esperanza. Tenemos la obligación los peronistas de construir esperanza y de concretarla. Yo siento que es el único camino, en la unidad está la fortaleza. Milito las 24 horas ese tema. Y yo creo que, a pesar de las burbujas, eso se va a concretar. No tengo ninguna duda.
—¿Y las internas no son tan grandes como se las presenta?
—Por supuesto. Yo me acuerdo de las previas de Menem y Cafiero, que Menem decía: “Si no me dan la interna, me voy por fuera”. No sé cuántos años tenes vos, pero yo tengo la edad y me acuerdo perfectamente. Y la verdad que, en el peronismo, cuando sos alternativa de poder, nadie se va. Todos tenemos el compromiso de, y ahora más que nunca, si representamos a los que decimos representar, hoy la unidad es una obligación.
—¿Usted cree que van a confluir Axel Kicillof y Cristina?
—No tengo ninguna duda. No tengo ninguna duda. Como confluyen en la provincia de Buenos Aires, donde gobiernan todos los espacios políticos y nadie ve que sucedan cosas dentro del gobierno de la provincia, del Poder Ejecutivo de la provincia, que vayan en contra de lo que dice el gobernador.
—Hubo una elección en Córdoba donde ganó el peronismo, la intendencia de Marcos Juárez. ¿Es importante?
—Ese intendente tuvo la inteligencia de juntar a todos los espacios del peronismo, no solo a los que expresaban lo que se denomina el cordobesismo, Llaryora y Schiaretti. Fue y buscó mucho más, había sectores que se referencian más en las políticas nacionales y todo lo demás, y con eso logró un triunfo increíble en un lugar donde hacía cincuenta y pico de años no ganaba el peronismo. Y que dicen que es la cuna del Pro y de la derecha, es el kilómetro cero. Sin embargo, ha sido contundente el triunfo nuestro. Quizás es una marca del tiempo, de este tiempo, ¿no?
—¿Y de los gobernadores qué opina? ¿De los gobernadores dialoguistas, aliados, que acompañan a Milei en distintas leyes?
—No lo comparto, no comparto para nada eso que hacen los gobernadores que llegan con el voto del peronismo y después negocian leyes que no hacen bien al pueblo. Yo espero que estos, que lo harán por sobrevivencia en sus provincias, al momento de un liderazgo político peronista se sumen y acompañen, porque creo que esta pobreza por goteo que les ofrece Milei a cada provincia no es el futuro de la Argentina, no es el futuro de la Argentina.
—¿Y de las expresiones provinciales, de esos partidos provinciales como el de Neuquén, de Rolando Figueroa, o el de Weretilneck, que a veces también acompañan?
—Bueno, yo tengo que decir que siempre quiero tratar de sumar y no restar. Y en las últimas votaciones del Parlamento, concretamente en esta semana, donde se planteó el tema del endeudamiento y el tema de ratificar la ley de emergencia en discapacidad, que se prorrogue para el año que viene, los vi compartiendo con nosotros estas leyes. Así que yo espero que sea el comienzo para siempre.
—¿Cómo se sigue la actividad en Vaca Muerta desde el Congreso? Pareciera ser la gran generadora de dólares que en este momento está sosteniendo al país.
—Bueno, yo diría que primero que nada debíamos reivindicar el hecho de haber recuperado YPF en su momento justo, cuando, a partir de que retoma la investigación el Estado, se encuentra la formación Vaca Muerta y se la empieza a hacer producir. Yo me acuerdo, el primer contrato de Vaca Muerta era con la empresa Chevron, el primero. Y hubo todo un gran debate, miren lo que significó. Y eso fue en tiempos del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Me gusta porque ahora se sacan lustre tanto Macri como Milei con Vaca Muerta, pero hubo toda una decisión de soberanía de la Argentina que fue tomada por un gobierno peronista, con Cristina Fernández de Kirchner a la cabeza y Axel Kicillof de ministro de Economía. Entonces, eso, por un lado. Y, por otro lado, tenemos que poner Vaca Muerta al servicio de los argentinos. Yo no soy un seguidor del número a número de Vaca Muerta, pero espero que no suceda con Vaca Muerta la canción de Atahualpa Yupanqui: “Las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas”. Ese es el desafío de Vaca Muerta hoy.
—¿Dice que no hay que pensar solo en exportar, sin garantizar gas para la industria nacional o sin agregar valor?
—Así es.
—¿Usted vivió en Neuquén? ¿Qué recuerda?
—Orgullo de poder charlar con Neuquén. Neuquén es donde yo me formé, todos mis valores surgieron en esa formación que tuve hasta los 18 años, en ese lugar, en la ciudad de Neuquén, en ese colegio Don Bosco, en esas amistades que conservo al día de hoy, compañeros de colegio, de esa promoción 73, lo mejor que ha tenido el colegio Don Bosco de Neuquén.
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