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Entrevistas
29/03/2026

Christian Lopes, candidato a rector de la UNCo

“La idea es avanzar hacia la universidad del futuro”

“La idea es avanzar hacia la universidad del futuro” | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

Es doctor en Biología y secretario de Planeamiento y Desarrollo Institucional de la actual gestión. Lo acompaña en la fórmula la geógrafa Lorena Higuera. Dijo que el presidente Javier Milei “tiene un encono particular con el sistema universitario público y científico”.

Mauricio Rojas

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El secretario de Planeamiento de la Universidad Nacional del Comahue y candidato a rector por el oficialismo, Christian Lopes, aseguró que el presidente Javier Milei “tiene un encono particular con el sistema universitario público y científico”. Además, advirtió que “la universidad en este momento no puede estar peor”, ya que por los bajos salarios pierden docentes e investigadores, que en muchos casos dejan la universidad no para ir a Vaca Muerta, sino para dar clases en el secundario, donde tienen mejores ingresos.

Sobre los dichos del gobernador Rolando Figueroa, quien el año pasado, en el marco de la campaña electoral y tras la candidatura de la actual rectora Beatriz Gentile a diputada nacional, afirmó que iba a intervenir en la elección universitaria con un candidato propio, señaló que, más allá de eso, si les toca ganar espera poder “seguir trabajando en conjunto con los gobiernos provinciales” de Neuquén y Río Negro, y con los municipios.

Lopesesdoctor en Biología y Licenciado en Ciencias Biológicas, egresado del Centro Regional Universitario Bariloche de la UNCoy lo acompaña en la fórmula como candidata a vicerrectora la géografa Lorena Higuera (ver currículums aparte). Las elecciones se realizarán el 26 y 27 de mayo próximo y si hay segunda vuelta se votará el 16 y 17 de junio.

Sostuvo que los docentes e investigadores trabajan en proyectos orientados a “resolver, de alguna manera, los problemas de la región: de los productores, pequeños, medianos y grandes. No todo termina en Vaca Muerta”. En ese sentido, remarcó la necesidad de sostener ese enfoque, mejorar la comunicación de esas iniciativas y acercar aún más la universidad a la sociedad.

El investigador del Conicet, manifestó que su candidatura surge como parte de un equipo, y que forma parte de un proyecto colectivo. Valoró lo que se hizo durante la actual gestión, y afirmó que va a recoger lo que se hizo bien y “avanzar hacia la universidad que se viene, la universidad del futuro: adaptarnos a nuevas tecnologías, a nuevas formas de trabajo, siempre con el foco en nuestras 17 unidades académicas”.

- ¿Cómo surge su candidatura a rector por el oficialismo en la universidad?

- Mi candidatura surgió de nuestro equipo de gabinete. Estuvimos charlando; la verdad es que no fue una propuesta mía directamente, sino que, a partir de lo que se hizo durante este tiempo, empezamos a ver quién podía asumir esta responsabilidad de dirigir la universidad. Se conversó, surgió el ofrecimiento y lo pensé. Yo hace seis años que estoy en la secretaría de Planeamiento y creía que ahí terminaba mi etapa, que volvía a mi trabajo en el laboratorio como investigador y docente. Pero lo analicé, lo conversé con mis compañeros de gabinete y tuve su apoyo, que para mí es fundamental, porque sin un equipo atrás que acompañe este tipo de tareas no se puede hacer, de eso estoy convencido. Así que surgió de esa manera, lo hablé también con la rectora, con Beatriz (Gentile, la actual rectora), y con el resto del equipo, y acepté.

- ¿Y qué tipo de conducción se imagina en el caso de que te toque ganar?

- Estoy convencido de que las cosas funcionan cuando tenés un buen equipo de trabajo. La conformación de ese equipo, que claramente hoy no está —no estamos pensando todavía en nombres—, es clave. Ese equipo tiene que acompañar las decisiones, porque las decisiones no son unipersonales para mí, en mi forma de ver el trabajo. Siempre trabajé en equipos y valoro el aporte de cada uno, desde lo que cada uno sabe y puede aportar. Así que siento que esa forma de trabajar que tuve hasta ahora es la que voy a tratar de mantener en caso de que ganemos.

- ¿Y cómo está la universidad hoy con el gobierno de Javier Milei?

- La universidad en este momento no puede estar peor. Es el peor contexto para asumir una responsabilidad como la de llevar adelante el rectorado. Sobre todo, el problema principal son los recursos humanos: los docentes y los no docentes. Los salarios están atrasadísimos respecto de la inflación; los aumentos llegan en cuentagotas y por debajo de la inflación mensual. Por lo tanto, tenemos un éxodo de docentes y no docentes que va a costar tiempo revertir, volver a interesarlos, recuperar ese recurso humano. Para mí, ese es el punto más crítico hoy, más allá de lo atrasados que están los fondos de funcionamiento y demás. Porque esos fondos, por ahí, se pueden recuperar con un aumento para esos gastos, pero los recursos humanos son más difíciles de recuperar una vez que se pierden becarios, docentes, investigadores y no docentes que se van a trabajar a otro lado por la situación actual. Eso es lo más preocupante hoy, desde mi punto de vista.

- ¿Se puede pensar en investigación, en desarrollo, en algo más científico con un presupuesto que a veces no alcanza ni para el funcionamiento de la universidad?

- Sí, mirá, justamente ese fue uno de los planteos que me impulsó a aceptar este desafío. Yo decía: vuelvo al laboratorio —trabajo en biotecnología—, tengo becarios de Conicet, doctorales y posdoctorales, un equipo de docentes, y pienso: si no acepto este desafío de tratar de mejorar y pelear desde adentro esta situación, ¿qué les voy a ofrecer a esos becarios en los próximos años? Si no vamos a poder financiar los proyectos, si no vamos a poder retenerlos en el sistema después como docentes, una vez que muchos ya lo son, ¿cuál es la esperanza para ellos? Entonces, un poco eso es lo que me motivó también a pelearla, a quedarme y pelearla en lugar de retirarme. ¿A qué lugar me retiro? ¿A un lugar que cada vez va a estar peor? Bueno, eso es lo que me llevó a aceptar.

- ¿Cuál cree que puede ser el objetivo de Milei? ¿Privatizar la universidad, dado que es evidente que no quieren la universidad tal como la conocemos?

- No quieren ni a la universidad ni a la ciencia y tecnología. Hay un encono, veo yo, particular contra el sistema universitario público y contra el sistema científico. Hoy prácticamente no existe financiamiento y se suspendió mucho del que ya existía, incluso proyectos que los científicos habían presentado y ganado. La verdad es que cuesta mucho. Entiendo que quieren que dependamos de hacer servicios, que nos dediquemos a eso y que con eso financiemos nuestras investigaciones. En algunos casos esto siempre se hizo, no es algo nuevo, pero desde el Estado hay que aportar y apuntalar ese sistema, porque de otra manera, solamente con servicios, para muchas áreas es muy difícil sostenerse.

- El año pasado el gobernador Rolando Figueroa dijo que se iba a meter en la elección directamente, que iba a tener un candidato. ¿Eso se está viendo o no? ¿Cómo lo toman ustedes?

- Nosotros como gestión actual siempre trabajamos en conjunto por y para las dos provincias, Río Negro y Neuquén. De los comentarios del gobernador, lo único que sé es lo que trascendió el año pasado, cuando fue la época de candidaturas a diputados y senadores. No sé más que eso. Lo que sí te puedo decir es que, más allá de que tenga o no candidatos propios, la universidad es de la región, es del Comahue, de Río Negro y Neuquén, y cualquier candidato —por lo menos nosotros— esperamos trabajar con las provincias, con los gobiernos locales, municipales, con los gobernadores. Me parece que eso no nos tiene que limitar para nada. Si es así, se tendrá que ver, pero nuestra idea es seguir trabajando como lo hacemos hasta ahora. De hecho, la universidad, durante esta última gestión creció mucho en el sur de Río Negro, con el CURZAS, con el Centro Complejo Universitario Regional, y en el norte de Neuquén también, porque la idea siempre es llegar a la población lo mejor posible, a los rincones más alejados dentro de lo que se pueda, haciendo un esfuerzo enorme, que es muy difícil por la situación actual. No tengo mayor opinión que eso respecto de los dichos o no de los gobernadores, pero sí que, si llegáramos a conducir la universidad, podamos seguir trabajando en conjunto con los gobiernos provinciales, que es nuestro objetivo.

- ¿Es importante, además, en este contexto, con un gobierno nacional que no aporta nada?

- Sí, tal cual. La verdad es que el aporte de los gobiernos, tanto municipales como provinciales, es sumamente importante para la universidad. Pero, te repito, hay que pagar los sueldos y la gente se tiene que quedar a trabajar en la universidad, porque si no nos vamos a quedar sin trabajadores docentes y no docentes. Y eso es muy difícil de sostener desde otro lugar que no sea con los aportes de la Nación, como corresponde.

 Lopes en una marcha en defensa de la universidad con su compañera de fórmula Lorena Higuera y la actual rectora Beatriz Gentile.


- Decías que pierden personal, trabajadores. ¿De alguna manera el mercado los absorbe, Vaca Muerta?

- No es que los profesionales que se van lo hacen para trabajar en Vaca Muerta. Esa es una idea que circula, pero no me parece que sea la realidad. Hoy los profesores dejan de dar clase en la universidad para ir a dar clase en el secundario, porque los sueldos en la media son mejores. Entonces, una persona que empieza a trabajar, los jóvenes que recién se reciben y quieren ingresar, necesitan vivir. No es que uno piense que se van porque en Vaca Muerta les ofrecen sueldos millonarios, no es así. La gente que trabaja en la universidad siempre tuvo relación con las economías regionales, desde sus investigaciones y su extensión, y también formando profesionales que después trabajan ahí, eso no está en discusión. Pero el problema es que hoy directamente se van a cualquier otro trabajo. En ese sentido, se pierde mucho capital humano.

- ¿Cómo piensa a la universidad involucrada en el desarrollo de las provincias, mencionando Vaca Muerta, pero también otras economías regionales?

- Claro, por supuesto. De hecho, la universidad siempre estuvo involucrada. No creo que haya investigación en la universidad que no tenga que ver con la realidad regional de las provincias. Desde las ciencias sociales y humanas hasta las ciencias aplicadas, la ingeniería o la informática, todos los proyectos y grupos de investigación están vinculados a ese contexto. Incluso, en la Universidad del Comahue hay institutos de investigación de doble dependencia con Conicet, integrados en su mayoría por docentes nuestros que también son investigadores de ese organismo, como es mi caso. Y los proyectos, cuando uno los desarrolla y los piensa, muchas veces los piensa en relación al desarrollo de la región. Así debe ser. Pensado en función de las necesidades regionales.

- Claro, en el lugar en el que viven ustedes mismos…

- Exacto. Siempre se trabajó así, pensando en las necesidades regionales, y hay que afianzar eso. Tenemos que seguir por ese camino, no despegarnos de ese objetivo, que es resolver, de alguna manera, los problemas de la región: de los productores, pequeños, medianos y grandes. No todo termina en Vaca Muerta. Hay muchos proyectos de investigación y de extensión que abordan otras temáticas, que quizás no son económicamente tan lucrativas, porque el objetivo de la extensión es otro. Entonces, la universidad tiene que estar en todos esos lugares.

- ¿Y cómo se imagina la comunicación de esos proyectos, de las investigaciones que la sociedad quizás no conoce y sería importante que conozca?

- Sí, tal cual. Tenemos un problema de comunicación importante que tenemos que atacar. Incluso es un problema interno dentro de la universidad: saber qué hace el otro grupo que está al lado también cuesta, no es solamente que la comunidad no lo conoce. Después, salir a contar todo lo que se hace es más difícil. Creo que la gente se sorprendería de las cosas que hace la universidad, de lo que hacen los docentes e investigadores en distintas temáticas. Hay mucho trabajo hecho y, obviamente, mucho por hacer. Pero sí, hay que mejorar la comunicación, hay que acercarse, acercar la universidad a la gente, que vean y que también sepan que se pueden acercar a solicitar determinados trabajos, servicios e investigaciones. La universidad tiene que ser para todos.

- ¿La crisis a nivel nacional impacta también en el estudiantado? ¿Ustedes lo notan?

- Sí, por supuesto. Por empezar, los montos de las becas. La universidad ofrece becas de distintos tipos y la verdad es que los montos son irrisorios. Pero la universidad tampoco puede hacer frente a becas mejores, porque, así como los sueldos son bajos, las becas también lo son. Esas becas son las que le permiten a un estudiante —puede ser una beca de residencia o de comedor— quedarse a estudiar en la universidad. Entonces, claramente, eso, más allá de la renuncia de profesores, que a la larga va a terminar repercutiendo, si esto no se detiene, en la calidad de la educación, muestra el impacto que hay. Pero creo que ahí también hay que trabajar, más allá de que aumentar las becas sería ideal, en brindarle a los estudiantes la posibilidad de cursar a distancia. Todas esas tecnologías que se desarrollaron en este último tiempo, que en parte descubrimos con la pandemia, deberían permitir que cada uno pueda organizar sus tiempos, trabajar y cursar de esa manera. En las carreras donde se puede hacer —en otras es más difícil, aunque no imposible— hay que reorganizar la forma de dictar las materias. De esa manera, puede ser una ayuda, porque permitiría cursar sin moverse de la casa.

- Frente al reclamo a Nación y a la exigencia de mayor financiamiento, ¿eso va a continuar? ¿De qué manera se va a profundizar el reclamo?

- Sí, sí, exactamente. Desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), en general, los reclamos son de cumplimiento, nada más y nada menos que de una ley, la Ley de Financiamiento Universitario, que se discutió cinco o seis veces, se vetó, se volvió a discutir. Es una ley que, básicamente, plantea recuperar para las universidades todo lo que se perdió por la inflación, que hoy no se considera ni en los sueldos ni en los gastos de funcionamiento. Ese reclamo está hecho y desde el CIN se está trabajando para que eso se trate con normalidad y empiece a funcionar, y que dejen de dar vueltas con la Ley de Financiamiento Universitario. Sabemos que hay propuestas de modificación por parte del Gobierno Nacional, pero esas propuestas no contemplan lo que establece la ley.

- ¿Para finalizar por qué deberían votarlo para ser rector?

- Este es un proyecto colectivo. La idea es recoger lo que se hizo y lo que estuvo bien durante esta gestión, donde creo que se hicieron muchas cosas interesantes, sobre todo en el reordenamiento de la universidad, y avanzar hacia la universidad que se viene, la universidad del futuro: adaptarnos a nuevas tecnologías, a nuevas formas de trabajo, siempre con el foco en nuestras 17 unidades académicas, que es donde están nuestros estudiantes, desde el mar hasta la cordillera, en las dos provincias. Un poco lo que queremos es comprometernos a ese trabajo conjunto y a pensar la universidad que queremos para los próximos años.

29/07/2016

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