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El Partido Justicialista de Neuquén está en pleno proceso de elecciones internas que se desarrollarán el 15 de marzo. En ese escenario el intendente de Vista Alegre, José “Turco” Asaad, encabeza una de las listas denominada Peronismo Territorial, y dice contar con el apoyo de cuatro jefes comunales y los dirigentes peronistas que se incorporaron al gobierno de Rolando Figueroa en diciembre de 2023.
En diálogo con
, Asaad celebró la convocatoria a comicios para elegir autoridades partidarias y afirmó que el justicialismo neuquino desaprovechó la “década ganada”, en alusión a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, en la que el peronismo podría haber ganado las elecciones provinciales. Señaló que mientras Darío Martínez y Oscar Parrilli ocupaban cargos nacionales “en Neuquén no teníamos ni una unidad básica abierta”.
Asaad, hijo del histórico dirigente justicialista Carlos Asaad, quien fue diputado provincial en la década de los 90, está identificado con Rolando Figueroa y aseguró tener el respaldo del peronismo que se incorporó a la gestión provincial. Mencionó a Marcelo Zúñiga, Ana Servidio, Lorena Barabini y a Tanya Bertoldi como los dirigentes que lo acompañan en su espacio llamado Peronismo Territorial.
intentó obtener el testimonio de algunos de esos dirigentes pero la respuesta fue que sólo Asaad mantendrá el contacto con la prensa.
Cuando este medio habló con el intendente, el Senado de la Nación se aprestaba a dar media sanción al polémico proyecto de Reforma Laboral. Sobre el tema, Asaad dijo que hubiese preferido “un amplio debate” previo, pero no emitió opinión sobre el contenido de esa ley impulsada por el gobierno libertario de Javier Milei.
-¿Qué sectores del peronismo provincial están incluidos en Peronismo Territorial?
-Primero, por los peronistas de base que son los compañeros del interior. Aquellos que no se sintieron identificados y fueron desplazados no por la conducción sino por un sistema de hacer política dentro del peronismo que no se identifica con el proceso nuestro de planificación, diálogo y consenso; de las internas. Después de mucho tiempo se vuelve a una interna partidaria, y también nos acompañan los intendentes de cuatro localidades que son Barrancas (Rubén Figueroa), de Mariano Moreno (Javier Huillipan), El Chañar (Gonzalo Núñez) y yo. Y en ese sentido con muchos dirigentes, algunos que han estado dentro de la conducción política y otros no, que ven en este Peronismo Territorial de los intendentes que pueden mostrar con gestión lo que hemos logrado en cada localidad en este cambio de gobierno provincial, y materializar que hay dirigentes dentro del peronismo que tienen la capacidad, la pasión y las ganas de hacer un peronismo grande, y que puedan tener esta posibilidad de armar, para ser gobierno en distintas localidades, y ser una propuesta electoral para la provincia.
-¿Por qué quiere presidir el PJ?
-En primer lugar, entre los cuatro intendentes establecimos que cualquiera podía llevar adelante este proceso de cambio. No hablo de un cambio generacional. No es tirar un viejo por la ventana y que entre un joven por la puerta. Sino de una transformación política. Demostrar que no es una fracción política de un sector que siempre se identificó con el kirchnerismo. Acá es el peronismo de base motorizado por cuatro intendentes y quienes el pasado sábado 7, en Vista Alegre, establecieron que el que podía liderar y motorizar este cambio de gestión que queremos implementar desde el peronismo era yo. Pero cualquiera de los cuatro estamos haciendo una gestión en cada una de sus localidades que pueden mostrar esto y es fundamental, más allá de quién lo lidere, que detrás de esto hay un escenario de muchísimos compañeros que quieren volver a ese peronismo grande y que se construyó siempre en un escenario totalmente territorial. Lamentablemente se terminaron las unidades básicas y esas cuestiones de ayudar al compañero. Hoy los tres diputados provinciales y el nacional son de la ciudad capital. No tenemos representantes del interior. No tenemos unidades básicas abiertas en todo el interior, perdimos los diputados nacionales y los senadores. Esta reconfiguración del peronismo, con los intendentes, nos va a generar poder mostrarle al electorado, primero al peronista y después motorizando un proyecto político hacia adelante, un cambio de mentalidad que nosotros ya lo pusimos en marcha en estos dos años de gestión en cada una de las localidades.
-¿No corre riesgo de que se encasille su postulación como una candidatura de Rolando Figueroa para colonizar el PJ?
-No. Tengo una historia en el peronismo. No salí de un repollo. Tuve un padre que ha militado dentro del peronismo desde que yo andaba gateando. Estoy afiliado al peronismo en la juventud desde el año 1995. Tengo una trayectoria dentro del peronismo, he militado, hemos sido parte de aquella conducción de Norma Miralles, del doctor Nicanor Romero. Eran momentos en el que el peronismo era abierto, que estaba comprometido con instalar la mística peronista. Hay que entender que soy un intendente que gobierna bajo un pacto de gobernanza con un gobierno provincial, el único que hoy nos está ayudando a concretar el cambio de realidades. Usted sabe que el gobierno nacional no nos manda ni bayaspirinas. Nosotros, como intendentes, tenemos la responsabilidad de liderar y gestionar un municipio donde entendemos que la manera de poder traccionar es estar unidos en un pacto de gobernanza y generar herramientas para mejorar la vida de nuestros habitantes. En eso estamos. Ahora, en lo que es armar un proyecto político en el que pretendemos levantar a este peronismo que está en el suelo, eso no tiene nada que ver con el gobernador de la provincia ni con un proyecto que el gobernador pueda tener a futuro. Estamos hablando de un proyecto que nos permita conquistar a nuestro electorado y después armar una estratega política para llegar fortalecidos en todas las comunidades de la provincia y poder volver a tener intendentes y concejales peronistas, y la representatividad que hemos perdido totalmente a nivel provincial y nacional. Y trabajar en un proyecto político serio que nos permita, por qué no, ser una alternativa para gobernar la provincia.
-¿El 2027 puede ser una posibilidad si se llega con un armado?
-Se darán los tiempos. Yo digo siempre que Dios pone los tiempos, pero siempre estamos trabajando para que el peronismo sea orgulloso de su bandera y que nos golpeemos el pecho nuevamente diciendo que somos peronistas, y no que nos categoricen como casta. No somos ninguna casta y lo podemos demostrar en la gestión de cada intendente de este Peronismo Territorial. Y puede llegar a ser una alternativa si se puede armar. Pero cuando se construye una casa, se comienza por el piso y se termina por el techo. Se comienza por una reconstrucción peronista que no se puede finalizar en un año. No se olvide que en la gestión de gobierno, en diez meses se van a definir algunas cuestiones que hacen al 2027. La gestión no termina en el 2027. La gestión se hace todos los días y se procesa para, electoralmente, enfrentar en algún momento lo que va a ser en marzo o abril del año que viene, estoy más que convencido de eso. Y nosotros estamos apuntando a una reconstrucción del peronismo. Tal vez sea muy apresurado pensar en algo cuando lo que tenemos que hacer es construir las bases sólidas de un proyecto hacia adelante. Pero, reitero, no tenemos miedo. Vamos por un proceso distinto; queremos estar orgullosos de nuestro partido y que los compañeros se sientan identificados con cada compañero que va a estar a la cabeza de nuestro proyecto.
-¿Cuenta con el apoyo de peronistas que integran el gobierno de Figueroa como Marcelo Zúñiga o del Frente Grande que lidera Soledad Martínez?
-Los compañeros nos dieron su participación, su aval, como peronistas afiliados. Dentro de nuestro armado, hay compañeros de base o intendentes. En cada localidad se está armando con cada compañero que viene manifestando este malestar por haberlos relegado y haber arreglado entre familias o amigos. Pero sí, tenemos el acompañamiento de este mecanismo que hace a esta reconstrucción del peronismo. Dirigentes como Ana Servidio, Marcelo Zúñiga, Tanya Bertoldi o Lorena Barabini, que están dentro del partido, son parte del peronismo y están dentro de la estructura provincial. Pero por eso no dejan de defender la causa; defender la posibilidad de tener oportunidades en un sistema provincial donde la gente necesita que estemos al lado de ellos. Son compañeros que se han pronunciado en mi postulación como presidente del partido, y también acompañan otros que están en otros estamentos. Mucho me sorprendió que dirigentes viejos que estaban en la heladera, reservándose, y que hoy quieren acompañar esta nueva propuesta política que es volver a levantar y marcar que el peronismo estuvo, está y va a estar siempre defendiendo los intereses del pueblo.
-¿Cuál es su opinión de la gestión de Darío Martínez al frente del PJ?
-Primero, debo decir que, viene de renuncia en renuncia. Yo festejo que haya elecciones internas porque se renueva todo. Pero, el resultado, lo tuvimos el 26 de octubre. Sin ir más lejos hemos perdido bancas en el senado que desde la vuelta de la democracia siempre han sido estratégicas, en la cámara de diputados nos quedamos con un solo diputado nacional; en la legislatura provincial tenemos tres diputados. Entonces, creo que la representatividad del peronismo, lamentablemente en una conducción agotada en la que se abocaron solo en una variable política dentro de una rama del peronismo y no en unificar a todo el peronismo, ha llevado a un resultado que es producto de todo esto: no dar internas, no generar candidatos que surjan de las entrañas del peronismo, siempre con candidaturas prestadas. Probamos varias y el resultado siempre fue el fracaso. Este escenario es la crónica de una muerte anunciada; se sabía que iba a terminar de esta manera. Por eso, tenemos un gran desafío, el mismo que sentí cuando fui intendente de esta localidad y encontré una ciudad abandonada, postergada y con 15 años en los que perdió la oportunidad de entrar en el progreso; cuando se hablaba de Vaca Muerta nosotros siempre fuimos la espalda y hoy, al cabo de dos años, no solamente tenemos una ciudad insertada en la Confluencia sino que tiene identidad, valores, muestra el crecimiento con obras de infraestructura para nuestro pueblo. Y eso es lo que necesita el peronismo: empezar a armar una estrategia política para demostrar que hay una dirigencia que tiene las ganas, pasión y capacidad, para hacer política desde otro escenario y se puede plantar este Peronismo Territorial como una alternativa válida y vigente.
-¿Dentro de esa crítica lo incluye a Oscar Parrilli? ¿Cómo evalúa su gestión en el Senado?
-Cuando hablamos de la gestión en general, de lo que han hecho y de esta crónica de una muerte anunciada, es por no haber abierto el partido para generar a los dirigentes del futuro. Cuando no se apuesta a la juventud, a una renovación y terminamos en los mismos nombres de siempre, decimos que es un peronismo que desaprovechó una década ganada, que podíamos haber sido una alternativa muy viable para gobernar la provincia. Recordemos que hemos tenido una secretaría de Energía de la Nación (que tuvo a Darío Martínez al frente). Oscar Parrilli fue nada menos que Secretario General de la Presidencia, que no es un cargo menor. Y nosotros acá no pudimos tener una unidad básica abierta para dar formación política a los compañeros, formarlos para el trabajo, capacitar a nuestros jóvenes para que sigan estudiando, armar un mecanismo que permita la inclusión social de todos los sectores. Cuando uno hace un replanteo dentro de la estructura del partido, teneos que ir con el ejemplo, con acciones concretas. Y eso fue lo que le pasó. No hecho culpas a los compañeros, sino a un sistema que lamentablemente se los comió a los compañeros y no pudieron hacer el cambio de chip. O sea tratar de generar políticas que den oportunidades para que la gente pueda auto desarrollarse, sin tener que pedir la dádiva del Estado. En definitiva, generar herramientas para que la sociedad pueda tomar y generar trabajo, desarrollo habitacional o infraestructura. Y eso es lo que la sociedad pide a gritos: ver sus impuestos reflejados en acciones de gobierno.
-Usted que está muy cerca o proviene de la iglesia Evangélica ¿qué opinión tiene de la ahora senadora Nadia Márquez?
-Soy una persona creyente. Me congrego en una iglesia Evangélica, pero también participo con la iglesia católica, soy muy amigo del párroco de la localidad. Hay que ver que una cosa es la parte política que uno construye para el bien común de la gente, y otra es la parte religiosa en la que uno participa por una cuestión de poder ayudar, acompañar y sobre todo fortalecer desde el espíritu santo los corazones, que es lo que buscamos en una iglesia. Pero cuando uno conjuga y puede ayudar y compartir es importante porque podemos reparar muchos corazones heridos y muchos problemas que hoy tiene nuestra sociedad, desde el narcotráfico o la violencia de género. La senadora va a tener que comprometerse y demostrar que este Neuquén no es lo mismo que el resto del país y que hay que defender los recursos para los neuquinos.
-¿Cuál es su referente a nivel nacional?
-Hoy, no tengo un referente a nivel nacional. Soy una persona pragmática y la política es muy dinámica. Dentro del dinamismo de la política, el referente que me podrá iluminar o llamar la atención va a ser uno que tenga la misma manera de pensar en el marco de lo que hacemos en lo local, y sobre todo, en eso de generar oportunidades para nuestro pueblo. Creo que los referentes tenemos que ser nosotros para adentro, para nuestras familias, y políticamente me siento un referente.
-Uno de los referentes del peronismo, ahora presidente del PJ bonaerense, es Axel Kicillof. ¿Le parece una buena figura para representar al peronismo?
-Me parece un buen recambio. Ya vimos lo que nos pasó cuando no hubo recambio, cuando no hay oportunidad de participación, o cuando se hacen las cosas encerrados en cuatro paredes. Que el compañero haya sido elegido representante del peronismo bonaerense, es importante por lo que se empieza a trabajar hacia adelante. Pero en el escenario nacional todavía queda un tiempo. Lo importante es buscar en el escenario provincial y poder recuperar el enamoramiento del peronismo neuquino.
-¿Cuál es su opinión sobre la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei?
-Cuando no se llama a las partes actoras, cualquier proyecto estará agarrado de los pelos. Creo que es un proyecto que debiera haber sido trabajado con los sindicatos. Hubo mucho tiempo de décadas ganadas sobre tema de luchas y derechos adquiridos, que uno tiene que analizar y ver cuáles son los derechos que hay que modificar, potenciar o mejorar. Pero también algunas cuestiones que se tendrán que transformar. Pero eso se hace en una mesa de diálogo y consenso con todos los sindicatos representativos legalmente por la responsabilidad y el derecho que le corresponde a cada trabajador, y definir en una mesa de concertación cuál es la mejor herramienta para que un país salga adelante. Los desequilibrios son difíciles de sostener en este país. Hay que buscar un sistema político equilibrado. Lo mejor es el diálogo, el consenso, la unión de los argentinos. Hay que ir, primero, por la Patria, después el movimiento y en tercer lugar los hombres, como decía Perón. Hay que ir, primero, por la Patria y no por los honores personales ni por las recetas internacionales que te ofrecen. Creo fundamental una mesa de concertación con todos los sectores gremiales, con el estado nacional y los estados provinciales.
-Ese que está planteando usted sería el escenario ideal, es decir que haya un amplio debate sobre esta ley. Pero sucede que el gobierno la quiere tratar y aprobar en estos próximos días y muy rápido. ¿Usted les pediría a los legisladores nacionales de la provincia que la rechacen?
-No soy quien para pedir nada. Lo que sí diría es analizar bien cuáles son las acciones porque por quedar bien con un sector tal vez se perjudique a los trabajadores y tal vez lo que se puede mejorar no sirva porque si no hay un diálogo y un consenso, lamentablemente las cosas que salen por la fuerza no construyen. Lo que sí le diría al diputado nacional por el PJ que es un momento de sentarse con otros legisladores y sentarse con las autoridades de la provincia y hablar sobre el escenario en el cual Neuquén vive hoy. Pero lo que usted dijo fue muy claro: el escenario ideal no está, pero si somos serios tendría que pedirse un debate y después definir acciones que nos representen para una reforma correspondiente y las que no, que avasallan los derechos de los trabajadores, se tendrán que rever. Pero le reitero: las cosas impulsadas a la fuerza no llegan a buen puerto.
-¿Sobre el proyecto para bajar la edad de imputabilidad tiene opinión?
-Antes que nada, arranquemos con la capacitación, la prevención o con formar. Un pibe de 13 o 14 años lo debemos detectar a tiempo. Le voy a hablar de lo que hacemos en el municipio, que es lo que planteamos con el Peronismo Territorial. Tengo más de 1000 chicos en el deporte en Vista Alegre. Nuestro presupuesto está aplicado al deporte, más allá de la educación. Entendemos que si un chico está comprometido con el deporte es un chico menos en la calle porque lo vamos a escuchar, a seguir, le damos una atención deportiva y humana para que se sientan protegidos y con responsabilidad y que tenga una inserción social porque comparten los que tiene plata y comen todos los días y hay otros que no comen y lo ayudamos nosotros. El Club Social Deportivo Vista Alegre que recibe pibes de todos los barrios que aunque no puedan pagar la cuota los ayudamos. Creo que pasa por ahí. Cuando vamos a una herramienta tan directa, es porque las otras acciones que hay que hacer desde el gobierno no se están haciendo o se hacen mal. El deporte ha decaído en el país pero ha levantado en nuestra provincia, porque cada intendente está mentalizado en su localidad de que tenemos que generar esa herramienta para que el chico salga de la calle. La educación lo mismo. Pero, bajar la edad de imputabilidad ¿sirve?, habrá que ver en un análisis general. Tenemos que hacer prevención antes que los jóvenes lleguen al delito y terminen presos. Los desequilibrios en las acciones de gobierno no sirven.
-El proyecto de loteo en Vista Alegre ha generado fuertes críticas porque incluye una zona productiva ¿Va a seguir adelante con él?
-Lo que se instaló fue un reordenamiento territorial. Vista Alegre nunca tuvo un plan de ordenamiento. Siempre fuimos el patio trasero de Centenario, esa fue una realidad, Cuando este intendente llegó, se armó un reordenamiento territorial para darle un marco de contención al desarrollo dentro de la zonificación del crecimiento de la localidad. No puedo no generar herramientas para que los hijos de los trabajadores puedan tener un terreno. porque la mayoría migraba a Centenario, Neuquén, Barda del Medio o Cinco Saltos. Lo que hicimos fue generar un código de planificación y por primera vez en la historia fusionado con la producción rural y el tema habitacional para que no terminemos como Plottier que de la noche a la mañana quedó detonado. En Vista Alegre tenemos casi el 60 por ciento de las chacras abandonadas; sólo están en producción aquellas que tienen una superficie mayor a 20 o 30 hectáreas. Pero el productor primario, que vino e hizo historia, lamentablemente se murió y el hijo se fue a trabajar de otra cosa. Esa chacra queda en abandono y si no armamos un ordenamiento territorial para que esa chacra quede en producción, pasará Asaad u otro intendente, y alguno va a seguir desarrollando habitacionalmente. Nosotros no vamos a ir en contra del crecimiento de la zonificación de la localidad. Vamos a proteger la tierra y el agua en los sectores productivos, a defender los canales, pero también tenemos que darles oportunidades a nuestros hijos para que se puedan desarrollar en Vista Alegre.
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