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Durante el mes de enero de 2026, el fuego consumió más de 230 mil hectáreas entre las provincias de Chubut, La Pampa, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz.Del lado chileno, el fuego arrasó más de 65.000 hectáreas, la mitad de ellas en la región del Biobío, y se ha cobrado más de una veintena de personas muertas y más de 300 heridas.
El principal foco se originó en Puerto Patriada en la localidad de El Hoyo. En una plantación de pinos abandonada, altamente inflamable, se inició un incendio que debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos se expandió velozmente hacia Epuyén. Luego de esto se comenzaron a registrar focos en distintos lugares principalmente en la provincia de Chubut donde el Parque Nacional Los Alerces fue uno de los más afectados.

La vergonzosa visita del Presidente a Mar del Plata, donde se subió al escenario y cantó con su expareja Fátima Flórez, mientras la Patagonia ardía, ademas de demostrar un grado de insensibilidad y desprecio inauditos provoco criticas que obligaron a Milei a firmar un Decreto de Necesidad y Urgencia para declarar la Emergencia Ígnea por un año en las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa a pedido de los gobernadores de estas provincias. Sin embargo algunos diputados califican este decreto como “puro humo”. Parte de los fondos que el Gobierno anunció que iba a destinar a la emergencia sin dar una fecha, en realidad, es el inicio de un trámite para regularizar una deuda que Nación tiene con los cuarteles de bomberos, por incumplir con la ley que le asigna fondos que no salen del Tesoro Nacional sino de un impuesto a las primas de seguros.El diputado de UP por La Pampa, Ariel Rauschenberger, publicó en X: “Estos son fondos que obligatoriamente el Gobierno nacional tiene que distribuir, lo obliga la Ley 25.054 del año 1998 modificada en 2014. Esto es lo que se tiene que hacer haya o no incendios, haya o no emergencia ígnea”. De acuerdo a lo que dijo la diputada de UP a Ámbito Financiero, Sabrina Silva: “No asignan un solo peso ni a las provincias, ni a los municipios, ni a la gente. No reconstruye una sola casa ni retribuye las pérdidas a un solo productor. No contempla la enorme tarea que llevaron adelante las y los brigadistas de incendios. No hay un solo peso para la recuperación de bosques nativos que se murieron en el incendio”.
Lo que hace el Gobierno es utilizar esta situación para discutir las partidas con las provincias y meterlas en la negociación por la Ley de Glaciares que se va a discutir esta semana.


Lucas Chiappe, vive en Epuyén con su familia desde los años 70. En 1990 creó el Proyecto Lemu, dedicado a la revalorización de los bosques nativos andino-patagónicos. Desde este espacio impulsó varios proyectos relacionados a los bosques nativos, entre ellos la creación del Parque Provincial Cerro Pirke. Un santuario natural lleno de biodiversidad, que fue arrasado por las llamas al igual que su casa ubicada en una de las laderas del cerro. Lucas habla en medio de la bronca que siente por la pérdida sufrida: “el dragón de fuego nos comió cuatro casas en la chacra y 32 más en el valle… son realmente espeluznantes los incendios de interfase de este año, debido a las condiciones metereológicas producidos por la crisis climática, la sequía histórica y los intereses inmobiliarios que afloran cada vez más a la vista.
Nosotros perdimos casas, recuerdos, montones de archivos de fotos, pero eso no se compara con la herida abierta que se observará a simple vista durante décadas en los Cerros Pirke, Pilche, el Coihue y Epuyén y en todo el rastro que sigue dejando en Cholila, a los que es inevitable sumar el desastre provocado por otro incendio en simultáneo en el corazón de P.N Los Alerces.
A pesar del desconcierto que sentimos todos los pobladores, trato de seguir bajando línea con estos temas candentes, porque acá hay muchos otros culpables, que no son el par de delincuentes que prenden un fósforo, o el transformador eléctrico que se reventó por el camino, acá los responsables comienzan desde el sector político, donde prima el sádico gobernante que desfinanció el Plan Nacional del Fuego, y en medio de la tragedia que le es absolutamente ajena goza publicando una foto manipulada por la IA dándole la mano a un supuesto brigadista y fanfarronea con volver a recortar este año el presupuesto originario en un 75%!!!
Una cadena de desprecio que viene desde hace décadas, en la que lamentablemente se prioriza el extractivismo colonial, pero nunca se resalta el inmenso valor de lo que estamos perdiendo.
Lo más estúpido de esta ecuación es que no se comprenda la necesidad de equipar a la gente que está combatiendo el fuego con herramientas adecuadas a la crisis climática que padecemos y que ellos niegan.
Desde el año 1984 vengo insistiendo con que la Aeronáutica adquiera al menos 2-3 aviones hidrantes Canada Air (hoy denominados Bombardier) que hemos visto en acción en los años 1980-1981 que tienen la velocidad y la capacidad de responder al ataque temprano de cualquier foco, antes de que se conviertan en incendios imposibles de controlar … De hecho comencé una campaña en el año 1984 con la pregunta ¨¿Cuántos hidrantes se pueden comprar con un Mirage?¨… y que hoy podríamos re-formular de esta manera: ¿Cuántos aviones hidrantes se pueden comprar con la inútil docena de aviones de guerra llamados F16?.
A pesar de la inmensa molestia que siento, debo agregar que todos los damnificados que perdimos nuestras vivienda estamos recibiendo muchísima contención por parte de los vecinos de toda la Comarca y de un montón de otras localidades, que demuestran con los hechos que nadie se salva sólo y que la falta de empatía demostrada por buena parte de la clase gobernante está siendo contra-arrestada por una red espectacular de solidaridad ajena a toda partidocracia…
A partir de los incendios de interfase que comenzaron hace unos 5 años atrás, vimos concretarse el nacimiento espontáneo de decenas de brigadas voluntarias y autogestivas, por las que un puñado de nosotros venimos bregando desde hace décadas.
Se trata de una camada de jóvenes y no tan jóvenes, que han tomando conciencia del abandono del Estado, y esquivando los impedimentos burocráticos ahí están, acudiendo a cada incendio y dándolo todo, codo a codo con las brigadas institucionales, en un fantástico experimento social, inédito en nuestro país y me atrevo de decir pionero en Latinoamérica.
Las brigadas voluntarias y la red comunitaria de soporte y asistencia que se desplegó en los campos de salud, cuidados y alimentación, gestionada gracias a los aportes que donan los pobladores, están funcionado desde hace un mes en Escuelas, Centros Culturales y Centros Comunitarios y han demostrado ser la estrategia más efectiva para sostener esta lucha despareja y poco visualizada en los medios de desinformación convencionales.
En definitiva vivo y vivimos en este maravilloso lugar entre la rabia que nos genera la indiferencia y el negacionismo de quienes digitan las pésimas decisiones de Gobierno… y el orgullo de ver a centenares de personas de a pié, haciendo lo que hay que hacer, defendiendo estos bosques, que son el futuro que van a heredar nuestros hijos y nuestros nietos.”


“Me pican las patas por estar trabajando en el lugar” diceAlberto “Pato” Seufferheld, jubilado hace un año luego de 33 años trabajando en Parques Nacionales. Entre 2020 y 2023 fue director del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
“El costo de la prevención es muy alto, hay que invertir en equipamiento que como en el caso de la vestimenta necesita ser actualizado permanentemente.
Parques Nacionales achicó en un 40% el personal. Desde la creación del SNMF en el 96 existieron ciclos de financiamiento y desfinanciamiento. Cuando me hice cargo del SNM en 2020 estaba en un estado de precariedad muy similar al actual, durante los años del macrismo no se había invertido nada. Hoy estamos atravesando un proceso de desfinanciamiento total, se subejecutaron todas las partidas del SNM. La respuesta del Estado a los lugares de incendio llegó bastante tarde , los recursos humanos tienen que estar en el lugar. Argentina tiene una capacidad humana muy calificada, al nivel de los mejores del mundo, desde lo meteorológico, que es un aspecto fundamental, hasta en la actuación de las brigadas, pero se le han quitado muchísimos recursos. La prevención tiene un costo que no tiene una visibilidad. Los brigadistas tienen pluriempleo y en esas condiciones es muy difícil funcionar con eficacia.
La política más importante a llevar a cabo desde los municipios es la prevención. Necesitamos fortalecer a los municipios en el tema del manejo de combustibles principalmente en las zonas de interfase. Es necesaria una concientización en los municipios y juntas vecinales, más allá de las políticas estatales. Es fundamental una sinergia entre Nación, Provincia y Municipios junto con las comunidades. La problemática del cambio climático necesita ser encarada con seriedad y con políticas que puedan dar respuestas. Es importante el trabajo en los municipios para tener políticas preventivas barriales, ya que muchas veces es en las zonas de interfase el origen de muchos incendios, ya sea por el tendido eléctrico, la quema de basura o problemas de distintas causas.
Es clave el manejo de las especies exóticas como los pinares que son devoradoras de fuego, las plantaciones abandonadas de pinos son muy peligrosas, se esparcen con mucha intensidad y velocidad.
Las causas de los incendios son múltiples, el cambio climático, el avance de población sobre territorios de bosque, lo que es llamado zonas de interfase, los tendidos eléctricos en estos lugares, la falta de manejo de especies exóticas como los pinos, la negligencia en muchos casos y la intencionalidad que muchas veces tiene que ver con disputas vecinales y en otros casos con desarrollos inmobiliarios. Faltan grupos especializados en la investigación de causas, producir estadísticas que serían muy útiles.
Es muy importante tomar conciencia del cambio climático y de insistir con políticas de prevención coordinadas desde las comunidades”.



Flavia Broffoni, politóloga y activista ambiental, vive en Epuyén. Escribió Extinción y Colapso, dos libros donde plantea la cuestión de la crisis ecológica y ambiental que estamos viviendo. “Estoy furiosa”, dice enfática, “tenemos que pensar el día después y el día después ya es hoy, tenemos que ser impecables e implacables. No podemos volver a un estado apacible y permisible con lo que está sucediendo. Este incendio es el punto final. Tiene que ser el punto final. La estrategia terricida de la devastación de las comunidades patagónicas es un plan, más probado que nunca y el Estado es cómplice de este plan. En un año quemaron por lo menos 100 hogares: 76 en enero de 2025 y van 34 en 2026, pero todavía no terminó el relevamiento,seguro son más.
El Estado se robó la plata para la reconstrucción. Se robó la plata de los bomberos y la de la prevención. Aproximadamente el 20% de los hogares de Epuyén
se quemaron en un año. Si esto no es un plan para desterrarnos, ¿Qué es? ¿Vamos a seguir haciendo la vista gorda cada vez que el propietario de un pinar haga oídos sordos a la necesidad de mantenerlo en condiciones? ¿Vamos a permitir que modifiquen la Ley de Glaciares, la única fuente de agua dulce que tienen las provincias cordilleranas, permitiendo la explotación minera?. Tenemos que ser parte activa del movimiento de resistencia más grande que tiene que existir en este tiempo y es una resistencia por la vida. Si los dejamos pasar ahora, 2026, a fin de esta década no va a quedar nada. El caos climático es una realidad para quienes quieren hacer negocios con lo poco que queda y lo están haciendo muy bien con estrategias silenciosas, con criminalización de comunidades originarias cada vez que esto sucede. Estamos apagando el fuego pero no la llamita interior que hizo que nos conmovamos por el coihue, la lenga, el ciprés quemados, por el nido del diucon, el cóndor, el zorro, por las acusaciones injustas a la comunidad mapuche, por todos ellos tenemos que ser impecables e implacables, nada de mansedumbre para los ecocidas”.
“Hoy la Comarca Andina está siendo un experimento único de autogestión y democracia directa, no existe en ningún lado un sistema de cuadrillas organizadas de manera vecinal que estén combatiendo una catástrofe tremenda. Si no existiera la organización comunitaria toda la Comarca Andina se habría prendido fuego”, define Flavia.

* Texto Pepe Mateos; fotos: Euge Neme, Tomás Cuesta y Marcelo Martínez.
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