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La presenta nota es la tercera de una serie de cuatro, que recupera el contenido de las exposiciones orales realizadas en una charla pública el 17 de abril de 2008 en Neuquén, y referidas al tema de las retenciones a las exportaciones agropecuarias.
Aquel año, como se recordará, la resolución 125 del ministerio de Economía que regulaba porcentajes y otras características de las mencionadas retenciones, provocó un gravísimo conflicto político en el país. En ese marco, en distintos lugares de Neuquén y Río Negro se realizaron debates con el fin de aportar información y opiniones a la sociedad en general.
Uno de ellos tuvo lugar el 17 de abril en el local neuquino del Sindicato de Trabajadores de Correos y Telecomunicaciones. Participaron Humberto Zambon (contador público, profesor de la Universidad Nacional del Comahue), Armando Lauretti (contador público), Raúl Radonich (contador público) y Julián Álvarez (ingeniero agrónomo). La organización y presentación estuvo a cargo de Antonio Angel Coria.
El autor de esta nota realizó la desgrabación del audio de aquellas exposiciones, de las cuales
publica hoy la tercera. El material ha tenido mínimas adaptaciones, realizadas por los editores de este portal de noticias, a fin de facilitar su publicación escrita y su lectura.
Antes de transcribir parte de aquella charla pública -específicamente, la disertación de Radonich-, se destaca un concepto general sobre el tema que fue formulado por Daniel Novak, licenciado en Economía y docente de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ, situada en la zona de Berazategui y Florencio Varela, en el Área Metropolitana de Buenos Aires).
Dijo Novak: “Los Derechos de Exportación -denominados ‘retenciones’ en Argentina- no son un recurso fiscal extraordinario y transitorio, sino un instrumento fundamental de política económica para equilibrar las consecuencias de la estructura productiva desequilibrada”.

Palabras de presentación, a cargo de Antonio Ángel Coria, dirigiéndose al público presente:
Muchas gracias por venir. Los dejo en buenas manos. Son todos compañeros conocidos, compañeros todos de larga trayectoria en las luchas populares de la región y en algunos casos del país. Y vamos a decir solamente muy poco de ellos. Humberto Zambon, profesor de Economía de la Universidad Nacional del Comahue, contador público. En el caso de Armando Lauretti, ingeniero agrónomo egresado de la Universidad Nacional del Sur, que al igual que Julián Álvarez también es ingeniero agrónomo egresado de la misma universidad. El 24 de marzo de 76 estuvieron entre las primeras víctimas del terrorismo del Estado, ya que fueron presos políticos. También lo fue el compañero Raúl Radonich, contador público, que fue uno de los prisioneros de “La Escuelita”, ese nefasto lugar que teníamos acá (en la ciudad de Neuquén) como campo de concentración.

Antonio “el Negro” Coria. (Foto de la época en que tuvo lugar la charla pública que aquí se transcribe).
Exposición de Raúl Radonich
Buenas noches a todos. Muchas gracias por la invitación. Es importantísimo esta iniciativa que han tenido, que de alguna manera trata de suplir la ausencia del debate político en serio que afecta a la Argentina.
Del debate político. Es decir, cuando se discute el poder, cuando se discuten intereses. Porque la política en definitiva es confrontación de intereses. Los proyectos son confrontaciones de intereses. fundamentalmente económicos, como es el que hoy de alguna manera nos ocupa. Comparto lo que decía Armando (Lauretti) el inicio de la exposición, cuando un poco grafica que estamos en el horno. Porque con el tema de las retenciones, que es esencialmente la discusión sobre una parte de la renta extraordinaria lo que están planteando los grupos económicos más concentrados en la Argentina, es en definitiva discutir la legitimidad del Estado en su intervención en la economía.
Esto es lo que en el fondo están planteando. O sea, dicen ellos, “no queremos que el Estado intervenga en la economía y fundamentalmente lo que es la redistribución de la riqueza”. Esta es la cuestión de fondo, me parece, por la que pasa, por la que estamos planteándonos este debate en la actual coyuntura nacional.
A mi entender, lo que se planteó acá con respecto a las retenciones está claro. Creo que es algo más que un impuesto, es una herramienta de política económica. Y con respecto a las justificaciones que se plantearon, las comparto.
Es decir, el tema de desacoplar los precios del mercado interno con respecto a los precios internacionales sirve para equilibrar las distintas producciones, o al menos plantearía reequilibrar los distintos tipos de producciones. Capturar una parte de la renta extraordinaria que es, como decía Humberto (Zambon), él lo explicó claramente, debido a la impresionante evolución que han tenido los precios internacionales, pero también es parte de la renta extraordinaria porque el Estado interviene en la definición del tipo de cambio. Es decir, no solamente porque hay precios internacionales elevados, sino porque el Estado en su intervención en la economía, en esto no se quejan, lleva el dólar con ingresos del Estado, con ingresos de todos nosotros.
Esto significa que todos nosotros estamos aportando a que el dólar en la Argentina esté, como está hoy en día. La renta en cuanto al tipo de cambio, es decir, se le agrega el tema de los precios y el tipo de cambio.
Pero además, hay otro elemento del cual el gobierno no ha hablado, y me parece que no ha hablado porque está en mora, está en deuda, y quisiera hablar de estas cuestiones. Me refiero a que las retenciones morigeran, aunque sea atenúan tibiamente, el carácter regresivo de nuestro sistema impositivo. ¿Por qué? Porque el sistema impositivo está basado fundamentalmente en el IVA, en el Impuesto al Valor Agregado, que es un impuesto regresivo.
¿Por qué? Porque se cobra todo el 21%. Quiere decir que lo paga tanto Amalita Fortabat, lo paga Macri, lo pagamos nosotros, lo paga el obrero de la construcción. Indudablemente la mayor parte de la torta tributaria está sustentada en el IVA. Y la importancia que tiene ese impuesto en el sistema impositivo argentino es lo que le da el carácter regresivo. Todo lo contrario del carácter progresivo que existe en Estados Unidos, existe en Europa, en muchos otros países. El que más gana es el que más paga.
En la Argentina, el sistema impositivo es diferente. Entonces, las retenciones, al cobrarse en cabeza de los exportadores, que indudablemente son los que tienen capacidad, la mayor capacidad contributiva, están, de alguna manera, atenuando ese carácter regresivo del sistema impositivo.
Porque, repito, la pagan los exportadores. Aunque en estos días los pequeños y medianos productores están saliendo en en defensa de los exportadores, como se vio recientemente. Hay alrededor de 80 grandes empresas o consorcios que manejan prácticamente el 70% de la exportación en la Argentina. Esos son los que pagan las retenciones.
No la pagan los chacareros, no la pagan los campesinos. Lo que ocurre es que los exportadores después de la cobran, se la deducen (a los productores) aunque ellos no pagan el total de las retenciones. Esta es otra “trampita”.
No pagan el total de lo que se dice de las retenciones. ¿Por qué? Porque las retenciones se aplican sobre el precio efectivo. Si hay algún compañero de la AFIP que conoce el Código Aduanero, sabe que eso lo establece el Código Aduanero.
Entonces, supongamos una exportación de 500 pesos, la retención del 40 por ciento uno cree que debería ser 200 pesos. Pero no. La retención se aplica sobre 300 pesos, que es el valor efectivo.
En definitiva los 500 pesos, o los 500 dólares podríamos decir, de la cotización internacional, restado el 40% de retención, es decir, menos 200, el valor efectivo son 300. Sobre esos 300 se aplican las retenciones. O sea, ¿cuánto recaudamos? 120 pesos o 120 dólares.
Los 80 dólares se los quedan los exportadores. Ahora: se los quedan los exportadores pero no se los pagan a los productores. A los productores les dicen “o nosotros nos aplicaron el 40 por ciento”.
¿Quedó clara esa “pequeña” trampa, que son millones y millones de dólares? Pequeña trampa que está en el Código Aduanero y que, bueno, no hay ninguna iniciativa de modificación en ese sentido. Pero tampoco los pequeños ni medianos productores fueron a los consorcios exportadores, no sitiaron los consorcios, no sitiaron los puertos donde se exportan para decirles “no, no le están cobrando eso a ustedes, devuelvan una parte”. Pero no. En lugar de hacer eso, están yendo contra el gobierno.
No me voy a extender demasiado sobre lo que hace la oligarquía, los grupos económicos más concentrados. Voy a hablar un poco, muy sintéticamente, para que continúe Julián (Alvarez). Digo, acerca de este momento del país, que es un momento muy grave en términos políticos. Grave porque lo que está planteando, lo que se discute, es la legitimidad del Estado. Y el gobierno ha incurrido en errores tácticos y estratégicos.
¿Por qué digo tácticos y estratégicos? Tácticos porque, bueno, concentró en un solo bloque a sectores que no debería haberlos concentrado. A los pequeños y medianos no los tendría que haber juntado con la Sociedad Rural y con Coninagro, por ejemplo, estos sectores que han estado históricamente enfrentados. Me parece que el gobierno advierte tarde esta alianza y bueno, sale como puede. Pero ya el conflicto estaba planteado y ha mellado, ha disminuido al gobierno en su capacidad de intervención.
Y dije también un error estratégico. Me reía cuando días atrás veía un acto en el que aparecía Kirchner y aparecían unas pancartas que puteaban a Clarín, a (el canal de noticias) TN, una pancarta decía “TN, Todo Negativo”.
Tarde, muy tarde llegamos con esto. Porque el gobierno tuvo la oportunidad de sancionar una nueva ley de Radiodifusión, en lugar de continuar con la ley de Radiodifusión de la dictadura, y sin embargo les prorrogó por 10 años la licencia (para las concesiones de radios y canales de televisión). Diez años. Se les dio una concesión para decir “bueno, con esto estamos”. Y no es así. Estos grupos son grupos empresariales que tienen la voracidad de todos los grupos empresariales. Me parece que estaban las condiciones, todas las condiciones, porque había habido un largo debate donde distintos sectores de distintas fuerzas políticas habían coincidido en un proyecto que estaba en el Congreso para modificar esa ley.
Era muy fácil de sancionar (el proyecto) porque, repito, había un fuerte consenso que atravesaba a distintos sectores partidarios en términos de una nueva ley, acorde a los tiempos que estamos viviendo. Ahora parece que sí sale. Estaba leyendo ayer y hoy que se presentó un proyecto, pero claro, llegamos tarde, no llegamos a tiempo.
Antes de esto, a Clarín, al Grupo Clarín, se le concedió el monopolio de la televisión por cable en la capital federal. A pesar de que (dentro del propio gobierno) había un dictamen adverso. Un compañero renunció para no firmar ese dictamen adverso, es un compañero que trabajaba en el área de Defensa de la Competencia. No quiso firmar ese dictamen. Es decir, se le dio a Clarín el monopolio del cable.
Digo: estas concesiones son errores estratégicos que obviamente devienen también en errores tácticos. La legitimación del actual conflicto por las retenciones fundamentalmente la dio el Grupo Clarín. TN instaló en vivo y en directo cuatro cámaras en distintos piquetes (ruralistas), los piquetes más estratégicos, digamos, y así empezó. Yo lo seguí todo en Semana Santa, y empezaron hablando de la “heroica gesta del campo”, hablaban de que eran “trabajadores rurales”. En San Pedro (una zona de la provincia de Buenos Aires), donde había un móvil de TN, el periodista decía “ahora va a haber una asamblea de los trabajadores rurales”. Los llamaba “trabajadores rurales”, y después decía “y va a hablar su representante, el presidente de la Sociedad Rural local”.
Esto es responsabilidad, digamos, del gobierno, y la falta de debate político forma parte de eso. Nosotros estamos discutiendo tarde, tarde.
En definitiva, esta batalla la ganaron ellos. Ahora: también esto tiene que ver con la desmovilización, la falta de fuerzas políticas que realmente generen estos acontecimientos. Hace falta no solamente el trabajo partidario electoral, sino el debate político, la participación, la convocatoria. Me parece que estos son los temas que deberían convocarnos. Son los temas que de alguna manera representan, o a través de los cuales tendemos a representar, el país que queremos.
La desmovilización me parece que es un problema general. El gobierno no aprovechó en su momento la campaña electoral. (Nota del editor: pocos meses antes, Cristina Kirchner había ganado por primera vez la elección presidencial). Estos son temas que se deberían debatir en la campaña.
La campaña fue algo así como “no hagamos olas y ganamos fácil”. Cuando una campaña debiera ser movilización, convocatoria a participar. Una campaña es debate político. Creo que de acá para adelante queda planteada una cuestión que nosotros, los distintos sectores que estamos identificados con un modelo del país al que aspiramos, tenemos que tratar de motorizar, tratar de movilizar, porque creo que lo que se viene es muy duro. Este conflicto de ahora es un anticipo, y me parece que tenemos una responsabilidad, todos tenemos una responsabilidad de dar una pelea.
Nos guste más o nos guste menos este gobierno. Porque lo que está enfrente es espantoso, lo que está enfrente es terrible. Lo hemos vivido, hay toda una experiencia histórica. Entonces me parece que no es necesario, en ese sentido, demostrar lo que está enfrente. Creo que tenemos que mirarnos para ver qué hacemos, para ver qué planteamos, para ver cuál es el debate, cuál es la organización. Creo que se necesita abrir el juego en muchas cosas, porque los adversarios han planteado, han definido una cancha, y en esa cancha han logrado un sector social, una base social de sustentación en los centros urbanos.
El gobierno ha perdido bases de sustentación importantes que lo votaron. Hay que recuperar sectores, sectores de la clase media, que tienen que jugar políticamente como parte de un frente nacional. Entonces, hay que ver cómo se recuperan esos sectores, porque el escenario en la Argentina, por lo menos en la Argentina y en la América Latina, se va definiendo, nos guste más, nos guste menos, en términos electorales.
Por eso es necesario ver cómo se dan esas batallas electorales. Yo quiero ver el año que viene (Nota del editor: se refiere a las elecciones legislativas de mitad de mandato previstas para 2009) qué va a pasar, si se pueden inventar candidatos por extracción familiar, por relación de amistad, para hacer frente a un desafío electoral. Creo que de estas cosas también tenemos que hablar en Neuquén y en la Argentina. Pensar los temas del poder, de los proyectos políticos, de la confrontación de intereses, qué son realmente los proyectos políticos, y ver cómo se puede acumular, cómo se puede de alguna manera profundizar este proceso.
Digo, para terminar: un proceso que es tibio en muchas cosas, despertó esta reacción en la oligarquía y en los sectores dominantes de la Argentina, porque ellos no se bancan nada. No aceptan siquiera redistribuir una porción de una renta extraordinaria que están ganando. Este es el meollo de la cuestión. Me parece que este conflicto por las retenciones (agropecuarias) sirve en definitiva para poder juntarnos y discutir estos temas centrales.
(Fin de la disertación).
(Concluida aquí la transcripción de la exposición de Raúl Radonich, y publicadas anteriormente la de Humberto Zambon, y luego la de Armando Lauretti, la recuperación de la charla-debate de 2008 se completará en la próxima edición de
, con la disertación ofrecida en aquella ocasión por Julián Álvarez).
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