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(Dice el título de este artículo “Mambrú se fue a la guerra…) Y Milei también. Además de la guerra contra el Estado, está en guerra contra los gobernadores y contra la ciencia, que incluye a la investigación científica y a la enseñanza
Esta última guerra no es ninguna novedad, lo viene anunciando desde antes de ser candidato. Por ejemplo, en una entrevista al diario Perfil propuso terminar con la escuela argentina que conocemos, esa de la que estamos tan orgullosos, gratuita, obligatoria y laica, para imponer en cambio un sistema de voucher para que las personas puedan elegir dónde estudiar. Declaró que “El sistema de la obligación no funciona. Si querés estudiar, vas a tener un voucher y vas a poder estudiar. El tema de la obligatoriedad es querer controlar a los seres humanos e imponer tu patrón moral. El que quiera estudiar, estudia, pero obligar no me gusta. La educación dejará de ser gratuita y obligatoria”.
En el programa de Marcelo Bonelli en Radio Mitre (del 19 de agosto de 2023) dijo que todos los investigadores argentinos son “delincuentes”; mientras que en una entrevista de Jonathan Viale (también del mes de agosto del 2023) puso en duda la utilidad del científico: “¿Qué productividad tienen?, ¿Qué han generado los científicos?” y advirtió que “no se nota” su aporte en el desarrollo económico y el progreso social; como consecuencia, propusoeliminar al ministerio de Ciencia y Técnica y privatizar al Conicet y a toda la investigación.
No parece posible que el presidente desconozca la importancia de la innovación tecnológica en la sociedad actual y el papel preponderante de la ciencia en la misma. Si bien al comienzo de la revolución industrial los primeros adelantos técnicos e inventos del siglo XVIII (como la máquina de hilar y la de tejer) fueron obras de hombres prácticos, curiosos e ingeniosos, pero sin conocimientos científicos especiales, rápidamente la complejidad creciente de las innovaciones volvió necesaria e imprescindible la confluencia entre la ciencia y la técnica, de forma tal que, a partir de ese momento, ambas se presentan como inseparables y se potencian mutuamente.
A medida que avanza la tecnología y los conocimientos científicos asociados, la investigación que culmina en innovaciones productivas, por lo general, debe realizarse con equipos multisectoriales que requieren cada vez más tiempo y mayores recursos, lo que tiende a desanimar al empresario privado. Entonces, a pesar de que por su anticuada ideología neoliberal despotrique contra el Estado y considere nociva su intervención, debe saber qué en la investigación científica, en todo el mundo, el Estado está reemplazando al empresario privado y viene a cumplir un papel fundamental en la innovación tecnológica. En Estados Unidos se debe al Estado el 75% de las nuevas drogas aprobadas por el departamento de Salud y, en otros campos, también se deben al Estado desde las técnicas de fractura hidráulica para la explotación de gas y petróleo, que hicieron posible el desarrollo de Vaca Muerta, hasta el algoritmo de búsqueda de Google y la tecnología que está detrás del IPhone de Apple. Como dice la declaración de ATE del 9 de julio, ”Un país que no invierte en investigación queda rezagado en un mundo donde el conocimiento y la innovación son el motor del desarrollo”.
En el objetivo gubernamental está el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), organismo de investigación científica, que Milei propuso privatizar, y qué cuenta con 26.000 trabajadores entre investigadores, becarios, técnicos y personal administrativo, distribuidos en 17 Centros Científico-Tecnológicos, más de 300 institutos y otras unidades Sus laboratorios dieron lugar a 55 empresas de base tecnológica, la inmensa mayoría de ellos compartidos con las universidades argentinas, además de Y-Tec, el mega laboratorio creado conjuntamente con YPF en los alrededores de La Plata; en el año 2022 facturó más de 15.000 Servicios Tecnológicos de Alto Nivel (“Infobae”, 22-8-23).Si bien por su prestigio se está salvando, recibióun recorte en su presupuesto y en el número de becarios. Además, se intervino a laAgencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (I+D+I), encargada de financiar proyectos de investigación con un nuevo directorio(de once a tres integrantes designados directamente por el Gobierno) que administra fondos estratégicos como FONCyT, FONTAR y FONARSEC.La intención oficial es establecer un mayor control político sobre las áreas de estudio, especialmente las ciencias básicas, las sociales y las humanidades. Con un criterio de corto plazo se prioriza lo técnico.
A pesar de ello, el 8 de julio se anunció la transformación de dos prestigiosas instituciones dedicadas al conocimiento técnico aplicado, el INTA y el INTI, que venían de sufrir reducción presupuestaria y disminución de su plantel humano, y que ahora pasarán a ser dependencias ministeriales, lo que equivale casi a decretar su disolución.
En su momento, en este siglo se dio un gran impulso a la investigación con la creación de ARSAT (Argentina Satelital, en el 2006) y con el ministerio de Ciencia y Técnica al año siguiente. ARSAT, nació como operadora de los satélites ARSAT-1 (construido en el INVAP y lanzado el 16 de octubre del 2015) y el ARSAT-2 (lanzado el 30 de setiembre del 2015) con los que brindó, entre otros servicios, el de televisión digital abierta que llegaron a 12.000.000 de habitantes de nuestro país.
Hoy, según el sindicalista Marín, se asiste a un retroceso inédito en una empresa que supo ser modelo en América Latina. “Da pena ver cómo las instalaciones de primer nivel se van degradando”, afirmó.
El sindicalista describió el escenario como parte de un plan de desfinanciamiento deliberado, ya que el dinero está disponible gracias a mecanismos de financiamiento de organismos internacionales, por lo que el vaciamiento responde a una lógica dogmática. “Cuando un gobierno prefiere la ideología por sobre el bien común, pasan estas cosas”. Finalmente, indicó que no hay voluntad política de sostener un proyecto de desarrollo tecnológico soberano. Arsat es una empresa que fue un modelo basado en una gran inversión, pero con una reducida planta de trabajadores; sin embargo, está siendodesmantelada.
Me imagino que si Enrique Santos Discépolo viviera haría, 91 años después de su estreno, un agregado en la letra de su famoso tango “Cambalache”. Allí, “en las vidrieras irrespetuosas de los cambalaches” donde “ves llorar a la Biblia junto a un calefón”, supongo que agregaría que encontrarás a Domingo Cavallo y Javier Milei, abrazados, mandando a los científicos ¡a lavar los platos!
Como decía Discépolo: “¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!”
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