-?
Giuliano da Empoli es un sociólogo europeo (de origen italiano, nacido en Francia en 1973, que trabaja alternativamente en Milán y en La Sorbona) que escribió el ensayo “los ingenieros del caos”, que fue un éxito de ventas, cosa extraña en un trabajo de ese tipo. Publicó también la novela “El mago del Kremlin” sobre el poder en la Rusia actual, que fue premiada, traducida a varios idiomas y convertida en un “best seller”.
En su ensayo da Empoli se centra en los informáticos y científicos que están detrás de nuevos líderes como Trump, Boris Johnson, Le Pen o Bolsonaro.
La base se encuentra en dos vertientes: 1) la ira popular y 2) La existencia de Internet, las redes sociales y el desarrollo de aplicaciones que utilizan un enorme caudal de información.
Respecto al primero, que fue analizado por Peter Soterdijk en el año 2006, es un sentimiento presente en todas las sociedades y que, dice, fue canalizado inicialmente por la Iglesia y luego por los partidos de izquierda, pero la primera dejó de lado el carácter apocalíptico y los segundos adhirieron al sistema democrático, con lo que la ira se ha expresado de manera cada vez más desorganizada, desde los movimientos antiglobalización a los disturbios en barriadas populares.
Hay que entender que las masas están siendo bombardeadas en forma continua por la publicidad y los medios de difusión con ejemplos de hombres y mujeres bellas, de éxito, tanto en el amor como en la fortuna, por lo que íntimamente creen que ellos están siendo injustamente perjudicados, excluidos, discriminados o no escuchados. Y están dispuestos a aceptar cualquier emisario como culpable, ya sean los judíos, los musulmanes, los inmigrantes o los políticos. Por ejemplo, en 2007 dos periodistas del “Corriere della sera” publicaron “La casta”, culpando al sistema político corrupto como los responsables.
En segundo lugar, el desarrollo y popularización de aplicaciones informáticas hace que cada ciudadano pueda caminar (dice ´Émpoli) “con la verdad en el bolsillo, en forma de un dispositivo pequeño, brillante y colorido sobre el que es suficiente ejercer una ligera presión para obtener todas las respuestas del mundo, (lo que) incide inevitablemente sobre todos nosotros. Nos hemos habituado a recibir una respuesta instantánea a nuestras peticiones y deseos”.
Uno se hace esclavo de las redes sociales, en las que puede expresarse. Como dice Sean Parker (de Facebook): “Nosotros te facilitamos una pequeña dosis de dopamina cada vez que alguien te consagra un 'me gusta’. Esto transforma literalmente las relaciones que las personas establecen, entre sí y con la sociedad en su conjunto.” Y genera una enorme cantidad de información sobre gustos, inquietudes y deseos de la población y de grupos o clases sociales, y permite la comunicación personalizada y enfocada en los temas de interés.
Uno de los pioneros del caos fue el experto en informática Gianroberto Cassaleggio que en Italia convenció al cómico Beppe Grillo, de éxito en la televisión, de aparecer como cara visible del “Movimiento Cinco Estrellas”, que no es asociación ni partido sino propiedad de Cassaleggio (hoy de su hijo Davide) y que no admite disidencias. El militante participa de una red o movimiento para “rescatar el poder de las manos corruptas de los políticos”; incluso se crea sus propias noticias y comunicaciones, recurriendo a insultos y violencia contra opositores y periodistas. En el 2013 obtuvo 25% de los votos, oportunidad en que su dueño dijo “la vieja partidocracia es como los videoclubes mientras que nosotros somos como Netflix”.1
También en Italia está el caso de Matteo Salvini, líder de la Liga del Norte (desde 2013), hombre de la derecha, antiinmigrantes, antiglobalización y crítico de la Unión Europea y del euro, es vicepresidente del Consejo de Ministros en el gobierno de Giorgia Meloni. Con el apoyo de un profesor de informática (Morisi) crearon a los “avatares”, verdadero ejército de “voluntarios” que utilizan las redes informáticas y de comunicación para reproducir los mensajes de Salvini y mantener un contacto permanente con la gente.
En Estados Unidos se destaca como “ingeniero del caos” Steve Banon, cuyo mérito es haber sido de los primeros en advertir el poder que podía tener lo que denominó “ira americana” y el uso de Internet en el plano político; se asoció con Andrew Breibart, un escritor y periodista que denunciaba la cultura izquierdista “hipócrita” que afectaba a la sociedad norteamericana, y crearon Breibart News, agencia de noticias y primicias que se puso a destruir al matrimonio Clinton, de tinte progresista, y ayudaron en la elección para la primera presidencia de Donald Trump, en una campaña de este plena de autoelogios e insultos.
En Brasil alcanzaron creciente popularidad una nueva generación de youtubers de extrema derecha, los cuales han sabido explotar el algoritmo de la plataforma para multiplicar su visibilidad (e ingresos). El denominado Movimiento Brasil Libre (MBL), organización fundada con motivo de la campaña a favor de procesar a la ex-Presidenta Dilma Rousseff, creó una auténtica fábrica de videos para YouTube para combatir lo que consideraban “la dictadura de la corrección política”. Fue parte del aparato que posibilitó la elección de Bolsonaro como presidente.
Y hay muchos casos más, como Arthur Finkelstein atrás de Víctor Orban de Hungría o Dominic Cummings, asesor de Johnson en Gran Bretaña durante el Brexit y como primer ministro.
No les interesa la racionalidad ni la verdad. Por el contrario, se conoce el enorme poder de las noticias falsas (fake news). Dice Da Empoli: “Un reciente estudio del Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT) mostraba que una información falsa tiene, en promedio, 70% más de probabilidades de ser compartida en Internet, porque es generalmente más peculiar que una verdadera. Según los investigadores, en las redes sociales, la verdad tarda seis veces más que las fake news en llegar a 1.500 personas. ¡Al fin nos llega la confirmación científica de la frase de Mark Twain de que ‘una mentira puede dar la vuelta a la Tierra mientras la verdad se está todavía calzando’!”
Utilizan el lenguaje del hombre común, llenos de vulgaridad e insultos, con chistes de dudosa moralidad, plenos de prejuicios, racismo y sexismo. Como ya se dijo, la verdad no importa. Por ejemplo. durante la campaña por el Brexit (el retiro de Gran Bretaña de la Unión Europea, UE), las instrucciones eran “averiguar por qué la gente estaba indignada y decirle que La causa de ello era la pertenencia a la UE”.
El libro “Los ingenieros del caos” fue publicado en el año 2019 y su primera traducción al castellano es de enero del 2024). Por eso Javier Milei (con sus “fake news” y el ejército de “trolls” actuando en las redes) no aparece. Pero todo resulta familiar para el argentino de hoy ¿No?
1 Perteneció al movimiento Giuseppe Conte, primer ministro desde 2018 al 2021; en la última elección obtuvieron el 15% de los votos.
Va con firma | 2016 | Todos los derechos reservados
Director: Héctor Mauriño |
Neuquén, Argentina |Propiedad Intelectual: En trámite