-?
A poco más de un año de las elecciones presidenciales, tres movimientos de la semana que termina marcarán el pulso de lo que viene. En la Casa Rosada, el presidente Javier Milei congregó a sus legisladores para alinear al universo libertario detrás de su reelección; el gobernador Axel Kicillof sacó musculo político y dejó en claro que será candidato a presidente; y los abogados de la expresidenta Cristina Fernández anunciaron una nueva presentación judicial, con el objetivo indisimulable de habilitar su eventual candidatura.
Estas señales, significativas en el mundo político, tendrán avances, retrocesos y reconfiguraciones, pero dependerán en gran medida de la percepción social del actual estado de cosas ¿Qué siente la sociedad argentina ante el gobierno de Javier Milei? ¿Puede el peronismo generar expectativas de un futuro mejor? ¿Qué impacto tienen los temas de agenda, como el endeudamiento o la caída de la actividad productiva y del poder adquisitivo, en la voluntad de cambio?
Con los recaudos que exigen las generalizaciones, y advertidos de que el humor social conlleva cambios bruscos y muchas veces imprevisibles,
dialogó sobre estos temas con Roberto Bacman, titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), cuya consultora realiza trabajos de campo en todo el país.
“Casi el 53 % de los argentinos se consideran opositores, ya sea opositores de núcleo duro como opositores periféricos, pero abiertamente opositores. Estamos muy lejos de las elecciones todavía, pero son fotografías anticipadas que ponen a Milei una situación difícil”, advierte el analista.
Pero advierte que el peronismo, envuelto en las tensiones de la falta de un liderazgo unificado, enfrenta también un escenario complejo. “En el peronismo manda uno, esto es histórico. Eso no quita que tenga una historia de parejas fuertes… pero si no se une, tiene un problema serio. Quien quiera ser presidente, tiene que sacar 40 % en la primera vuelta para garantizar que haya balotaje”.
La marcha de la bronca
- El gobierno exhibe números macroeconómicos que define como buenos o favorables, pero por otro lado hay un malestar social creciente, con una mayoría que hace grandes esfuerzos para llegar a fin de mes o se endeuda para pagar las cuentas ¿Cómo se siente la sociedad argentina ante el gobierno de Javier Milei?
- Una mirada general de lo que ocurre en todo el país indica que este es el peor momento de la gestión Milei. Desde el punto de vista electoral, tiene un piso muy firme, con una imagen positiva del 34-35 % y una aprobación de la gestión con algún punto por debajo. Pero hay un dato muy importante: casi el 53 % de los argentinos se consideran opositores, ya sea opositores de núcleo duro como opositores periféricos, pero abiertamente opositores. Estamos muy lejos de las elecciones todavía, son fotografías anticipadas, pero esto lo pone a Milei una situación difícil.
- ¿Aún con estos números puede ir a un balotaje y ser reelecto?
- Con ese piso puede llegar al 40 % e ir a un balotaje. Pero se le complicaría. Hay una diferencia con lo que pasó en 2023, cuando sabía que, en el balotaje, después del acuerdo con Macri, iba a recibir un porcentaje importante de los votos de Patricia Bullrich. Hoy es diferente porque un 52 % asegura que no lo votaría. Es una situación muy parecida a la de Carlos Menem en 2003. Tenía un piso de 20 %, pero un techo del 25 %. El objetivo de Néstor Kirchner era salir segundo porque sabía que los votos del resto de los candidatos peronistas irían hacia él. En este caso, Milei tendría un techo del 40 %, que es el del antiperonismo, lo que de ser así no le alcanzaría para ser reelecto.
- ¿Al peronismo le alcanza con esta foto de hoy?
- El problema del peronismo es claro y contundente: necesita de la unidad. Por eso está dispuesto a defender, con uñas y dientes, las PASO. El otro factor que lo afecta, ante la falta de liderazgos, es que Cristina está presa. Son dos factores que van a ir jugando con el paso de los meses. Es muy difícil poder hacer una predicción hoy.
- El equipo de abogados de Cristina Kirchner convocó a una conferencia de prensa donde informó que cuenta con nueva prueba para revertir la llamada Causa Vialidad, en la que fue condenada y proscripta ¿Cómo puede jugar este elemento en el contexto que acaba de describir?
- Creo que lo que buscan es que haya presión sobre la Corte Suprema para que sea el máximo tribunal el que tome el caso, algo que hoy parece muy difícil. Pero si esto finalmente ocurre, dejaría de ser cosa juzgada y Cristina quedaría libre. Y habilitada para ser candidata. Esto tendría que pasar muy rápido, antes de fin de año, para tener tiempo de competir. Entonces no es lo mismo Cristina encerrada en San José 1111, con una tobillera electrónica estigmatizante y con custodia de la Policía Federal, que con Cristina libre.
El peronismo en su laberinto
- En un Plenario Federal de su Movimiento Derecho al Futuro, realizado en el partido bonaerense de Avellaneda, el gobernador Axel Kicillof dio una señal inequívoca de sus aspiraciones a ser candidato presidencial el año próximo ¿Esto es sólo posible si Cristina no es candidata?
- En los últimos días se está produciendo un fenómeno particular, que es el crecimiento de la imagen positiva de Cristina. Pero ella no tiene ningún candidato al que derrame su carisma, por lo que proyectarlo en cualquier otro sería ciencia ficción.
- Cómo lee el distanciamiento entre Kicillof y Cristina…
- El problema no es político, es personal. El entorno de Kicillof plantea que este no quiere ser un nuevo Alberto Fernández, y el de Cristina que el gobernador bonaerense es sencillamente un desagradecido. El aprecio que Cristina le tenía a Kicillof hizo que lo ungiera como candidato en la provincia de Buenos Aires, por encima de la liga de intendentes del conurbano. Este es el tema.
- ¿Hay espacio para que sean los dos y no solo uno?
- En el peronismo manda uno, esto es histórico. Eso no quita que el peronismo también tenga una historia de parejas fuertes. Perón y Evita. Mandaba Perón, aunque Evita tenía mucho poder, el movimiento sindical la amaba. La otra pareja muy importante fue la de Néstor y Cristina. Un proceso pensado para 16 años que duró hasta la muerte de Néstor. Yo trabajé cerca suyo y me consta que cuando falleció se estaba preparando para la campaña electoral. Faltaba un año y pico y Cristina era presidenta, pero se estaba preparando.
- En el actual estado de cosas, si eventualmente es Cristina no puede ser Kicillof y si es Kicillof no puede ser Cristina…
-Digamos que esta es la vuelta. Kicillof no puede estar cerca de Cristina porque sabe que, en este momento, se lo puede llevar puesto. Pero insisto en que no es lo mismo, en un escenario de estas características, que Cristina esté presa a que no lo esté. San José 1111 no es Puerta de Hierro, es donde está Cristina presa. Esto le genera al peronismo un problema.
Mirar la diáspora
- ¿Es posible para el peronismo construir una alternativa de triunfo sin la provincia de Buenos Aires, donde Kicillof aparece muy consolidado?
- Buenos Aires representa el 38% del padrón electoral y Kicillof ha ganado muy bien en la provincia, con los intendentes a su lado. Todo indica que esta vez no va a desdoblar la elección y va a ir con todo a octubre. Pero el problema grave que tiene el peronismo no es la provincia de Buenos Aires, donde le ganó a Milei aún en su mejor momento. El gran desafío está en el norte grande. Ahí donde Milei dio la gran sorpresa.
- ¿El norte grande reemplazó al centro del país como “problema” para la aritmética electoral del peronismo? ¿Cómo observa los movimientos de los gobernadores de esa región del país?
-En la elección anterior todos los gobernadores, muchos de ellos peronistas, habían adelantado las elecciones para asegurar su gobernabilidad. Después algunas de esas provincias, Catamarca, Tucumán y Salta, especialmente, se convirtieron en dadoras de gobernabilidad. Incluso Misiones, que hoy está en otra onda. Y acá hay algo importante. La ruptura entre Passalacqua y Rovira, donde el primero termina jugando con una de las tribus del peronismo en la que está Guillermo Michel, o sea Sergio Massa. Hay que ver como evoluciona todo esto, si finalmente hay una interna y quien juega en ella.
- En muchas de esas provincias se están produciendo movimientos distintivos, que pueden inclinar el fiel de la balanza…
- Hubo un avance muy importante en Catamarca, donde Lucía Corpacci lo corrió al gobernador Raúl Jalil y puso a su candidato, Gustavo Saadi, en la ciudad Capital. Así, Catamarca dejaría de ser funcional a Milei en las próximas elecciones. Y hay que ver lo que va a pasar en Tucumán, entre Jaldo y Manzur. Sumado a que le apareció una interna a Gustavo Sáenz en Salta, con el vicegobernador Antonio Marocco. Y después están los que pelean para recuperar sus provincias, como el “Coqui” Capitanich en Chaco y el peronismo jujeño, que está intentando salir de pozo en el que estuvo hundido.
- Sergio Massa ya juega en muchos de esos escenarios ¿Kicillof también?
- Kicillof empieza a pensar en el interior y empieza a hacer giras, aunque no representa el pensamiento del interior, donde los barones justicialistas plantean: ‘Bueno, cuándo es el tiempo nuestro, cuando es el tiempo de un gobierno realmente federal’. Piensan en un presidente que entienda y reconozca los problemas de las provincias, como por ejemplo fue Néstor Kirchner.
- ¿El encuentro de esta semana entre el gobernador bonaerense y el intendente de Córdoba Capital, Daniel Passerini, puede ser una señal de acercamiento con el llamado “cordobesismo”?
- Hay además otras dos fotos importantes. La de hace 15 días, con el triunfo en Marcos Juárez, una localidad de ricos y estancieros en plena Pampa Húmeda, donde hacía 53 años que el peronismo no ganaba y ahora lo hizo uniendo a todos los sectores. La segunda foto es del miércoles. el cálido saludo entre el gobernador Martín Llaryora y Natalia de la Sota, quien jugó en su contra en las elecciones anteriores ¿Será que Llaryora está pensando que el cordobesismo está terminado, como lo había pensado José Manuel de la Sota cuando venía a Buenos Aires a hablar con Cristina? ¿O es que está preocupado porque si el peronismo juega dividido puede perder la provincia?
- Este cuadro se completa con lo que sucede en la Patagonia, en la que se reproducen las tensiones que existen dentro del peronismo, pero donde también tienen protagonismo los partidos locales, de cada provincia…
- Son fotos que muestran la realidad de un peronismo que está empezando a mirar la diáspora que se inició en 2013, cuando Sergio Massa emprendió la aventura de “la ancha avenida del medio”. Recordemos, sin ir muy lejos, a Provincias Unidas. Milei ganó la elección presidencial de 2023 porque, en las últimas dos semanas, le sacó cinco puntos a esa fuerza política.
“Es la economía, estúpido”
- La falta de unidad opositora, la posibilidad hoy latente de una fragmentación en la oferta electoral del peronismo, ¿pueden conducir a la reelección de Javier Milei o los efectos de su modelo económico pueden alcanzan por sí mismos para derrotar al oficialismo?
- Si no se une, el peronismo tiene un problema serio. El candidato que quiera ser presidente tiene que sacar 40 % en la primera vuelta para garantizar que haya balotaje, y aprovechar la ventaja que da el enojo de la gente porque el sueldo no le alcanza, porque está endeudada y porque no ve futuro con este modelo económico.
- ¿El desafío de cualquier alternativa es crear expectativas a futuro, mostrar un horizonte diferente?
- Es la famosa frase de la primera campaña de Bill Clinton para ser presidente de los Estados Unidos: “Es la economía, estúpido”. Pero en Argentina no es la economía, es el modelo económico. El programa de Milei no contiene a la gente porque no genera expectativas. Es muy complicado para alguien que está gobernando tener un índice de imagen positiva bajo, de aprobación de gestión baja, una expectativa bajísima. Y que la sensación predominante sea la bronca. Una bronca genuina que comenzó a gestarse un año atrás, cuando la gente empezó a sentir incertidumbre.
- ¿La crisis provocada por el endeudamiento de las familias resultó un punto de inflexión?
- Es que el endeudamiento no afecta solo a la clase baja, a quienes no tienen directamente para comer, sino también a la clase media. Hay quienes están endeudados con las casas que venden electrodomésticos, con las billeteras virtuales y con las mutuales, pero en sectores más vulnerables aparece el narco menudeo como prestamista de ocasión, lo que es muy peligroso. Y la clase media está endeudada con los bancos, con créditos obtenidos a un clic, con las tarjetas de crédito. Esta es la situación que viven hoy los argentinos. Esto es la microeconomía, que está estructurada sobre el sufrimiento de la gente.
- Todo indica que quien tenga una mayor capacidad de escucha puede sacar una ventaja importante.
- Parece que Milei no escucha y que incluso empezó a tener problemas con Caputo, que empezó a mencionar la justicia social, algo que para el presidente es un acto delincuencial. Esto pasa ahora. Son las primeras fotografías de una elección en la que todavía no hay nada definido.
Va con firma | 2016 | Todos los derechos reservados
Director: Héctor Mauriño |
Neuquén, Argentina |Propiedad Intelectual: En trámite