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Argentina
08/03/2026

Día de la Mujer

Ellas, sus voces

Ellas, sus voces | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

Presentamos una selección de poemas de mujeres de Argentina, América y otros países cuyas voces no aparecen generalmente en los medios de comunicación. En este caso, se han tomado textos que abordan temas aparentemente apolíticos pero cuyo contenido está cargado de un significado profundo, esperanzador, muchas veces maravilloso.

 1979: ALGO PARA GANAR

 

Si viviera en Holanda

yo sería de esa gente

que le va ganado tierra al mar.

Si estuviera en el Sahara

ganaría lluvias

cultivando rosas

sobre pausados camellos

que conocen la vivienda de las aguas.

Pero soy de aquí

y soy millones

vibrando en el cansancio elemental

de ganarles nuestra vida

a un puñado de crápulas

 

Laura Devetach Reconquista, Santa Fe, 1936. De Para que sepan de mí, 1988

**

en algún lugar

con esta lluvia

y con este frío

 

una madre cierra

la alacena

sin saber

cómo decirle

a sus hijos

que hoy no se cena

 

y entonces

en ese instante

la suma de todos los progresos

de la humanidad

es igual

a cero

 

Nina Ferrari, Buenos Aires, 1983. Vive en Moreno, Bs.As. En Mariposas negras.

**

Tengo un dolor aquí,

del lado de la patria.

 

Cristina Peri Rossi, Montevideo, Uruguay, 1941. En Detente, instante, eres tan bello

**

AMA DE CASA

Algunas mujeres se casan con su hogar.

Encuentran ahí otro tipo de piel; un corazón,

una boca, un hígado y movimiento intestinal.

Las paredes son rosadas, estables.

Mira cómo ella se pasa el día de rodillas,

lavándose a sí misma con fidelidad.

Los hombres penetran por la fuerza, como Jonás atraídos

por su madre carnal.

Una mujer es su propia madre.

Esto es fundamental.

 

Anne Sexton, Newton, Mass, 1928-Weston, Mass., EEUU, 1974. De Live or Die.

 

CONSEJOS PARA LA MUJER FUERTE

Si eres una mujer fuerte

prepárate para la batalla:
aprende a estar sola,
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo,
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta,
a nadar contra corriente.
Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto.
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo,
rodéalo de fosos profundos,
pero hazle anchas puertas y ventanas.
Es menester que cultives enormes amistades,
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres,
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.
Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.
Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbrados
y el óxido mortal de todos los naufragios.
Ampara, pero ampárate primero.
Guarda las distancias.
Constrúyete. Cuídate.
Atesora tu poder.
Defiéndelo.
Hazlo por ti.
Te lo pido en nombre de todas nosotras.

 

Gioconda Belli. Nicaragua, 1948.

**

EXILIOS AMERICANOS

 

la hierba y los pasos

han redondeado los escalones de la pirámide

su ascenso está relegado a las fotos

y a los guías condenados a controlar visados

sólo me queda visitar a los viejos amigos

que han recalado en este país

refugiados en la cocina típica, la arqueología ajena

y los aggiornados sin memoria, en el jazz.

 

Juana Bignozzi, Buenos Aires, 1937-2015. De La ley tu ley

 

Las islas, VII

 

¿Qué significan las islas para mí,

si tú te pierdes,

qué es Paros para mí

si tus ojos me rehúyen

qué es Milos

si tienes temor de la belleza,

terrible, torturante, aislada,

una roca estéril?

 

¿Qué son Rodas, Creta,

qué es Paros que mira a Occidente,

qué, la blanca Imbros?

 

¿Qué son las islas para mí

si tú vacilas,

qué es Grecia si te apartas

del terror

y el esplendor frío del canto

y su turbio sacrificio?

 

HD (Hilda Doolittle), Belén, Pensilvania, EEUU, 1886-Zurich, Suiza, 1961. De Hymen

**

LIRIOS BLANCOS

 

Como un hombre y una mujer construyen

un jardín entre los dos como

un lecho de estrellas, ellos

se demoran en la tarde estival

y su terror enfría

la noche: todo

podría terminar, la devastación

es posible. Todo, todo

puede perderse, por el aire perfumado

las columnas angostas

ascienden en vano, y más allá,

un mar revuelto de amapolas -

 

Silencio, amado. No me importa

cuántos veranos tenga que vivir para volver:

en éste hemos entrado a la eternidad.

Sentí cómo tus manos

me enterraban para soltar ese fulgor.

 

Louise Glück, Nueva York, EEUU, 1943-Cambridge, Mass. EEUU, 2023. En The Wild Iris

**

"cara o cruz": antes/ los cuerpos desaparecían/ los asesinos quedaban/ la moneda termina por caer/ si es cara o cruz/ no cambia nada/ la víctima es la víctima/ ahora/ los asesinos desaparecen/ los muertos quedan/ si es cara o cruz/ ¿quién juega con nosotros? (dedicado a José Luis Cabezas)

Laura Yasan, Buenos Aires, 1960-2021. En Cotillón para desesperados

CREPÚSCULO

 

Él arponea desde un bote -

 

Qué escurridizo es el hombre

en primavera

cuando los peces

desovan

 

Lorine Niedecker, Fort Atkinson, Wisc., EEUU, 1903-1970. En The Granite Paill

**

Regresa al viento de la poesía

que no tiene esperanza

pero vive día a día

calcando los huesos de viejos

y antiguos profetas.

Regresa a las montañas ardientes

de la soledad

que te quemarán el cuerpo

y la voz.

Regresa a los tormentos cotidianos

pero sabe que la soledad

es la única mujer

que no te abandona

 

Alda Merini, Milán, Italia 1931-2009. En Clínica del abandono

**

MARTIN LUTHER KING, MALCOLM X

 

Sangran las montañas

el mediodía sangra

un tiro le atraviesa la voz

todo se quiebra

 

La luna vuelve en su sangre

nos mira empalidece

pierde el color

y arde

 

… y la estrella cercana ya no está.

 

Voces de ciudades

retumban en la luna

 

sangra mi mano derecha

mi voz negra sangra

 

Muriel Rukeyser, Nueva York, EEUU 1913-1980. En Breaking Open

**

8. muertos en el aire de verano/ desguarnecidos de amor/ desnudos en la tierra/ en el cielo/ muertos en el aire de verano/ como a nubes bajas/ nos empuja cada tarde.

Susana Thénon

 

MALONES

 

así algunas noches Undertierra pampa se guareció en mí

que no tenía guarida

cataratas de viento partían raíces de álamos antes de caer

resbalaban despidiéndose

sicomoros fresnos paraísos higueras

ni talas y tampoco espinillos pero sí nogales hundieron su entraña

 

ese fue el tiempo del naufragio

 

Flavia Soldano Deheza, Bolívar, Bs.As. En Pampa Stalingrado

**

16

 

La palabra noche nadó en mi taza de café

hasta convertirse en día.

Así, el cansancio mira las nubes

como si nunca las hubiera visto:

ovejas de algodón en mis cuadernos

prolijos, manitas hacia el mundo

desde un aguantadero.

 

Ay, la palabra noche, ¿qué sabe de mí?

¿Qué saben las palabras de los pozos

donde fueron cautivas?

 

Paulina Vinderman, Buenos Aires, 1944. En Puerto ausencia

**

DE PRESTADO

 

Vivo como de prestado,

las manos son de mi padre

y la nariz de mi hermano,

el abrigo de un difunto

y el cinturón de un soldado.

Mi vida es de otra persona,

mi verso, de otro dictado;

todo lo que tengo y llevo

me lo han regalado…

(la tristeza inclusive).

 

Gloria Fuertes, Madrid, España, 1917-1998. En Cómo atar los bigotes del tigre

 

la cebolla de vidrio ediciones marzo de 2026 neuquén

LÓGICA DE MERCADO

Cuando te dicen que vienen
por las riquezas
no quieren que les prepares
un par de huevos fritos
de esos todavía tibios
recién juntados en el gallinero
ni piden un revuelto
de arvejas, las dulcitas
que cosechaste esta tarde.
Cuando te dicen que vienen
por el agua
no pretenden
un chapuzón, un baño tibio
un vasito bien frío
para calmar la sed.
Cuando te dicen que vienen
por la tierra
no quieren un terreno
soleado
dónde construir su casa
ni piden unos baldes
de tu abono especial
ese con el que hacés brotar
hasta las piedras.
Esta gente es muy rara
no digo que se coman a los niños
lo que no quieren
es que los niños coman.
No es que beban tanto
o rieguen demasiado
es que envenenan el agua para lavar tesoros
que esconden, que custodian, que no disfruta nadie.
No es
que adoren la tierra
ni la contemplen en toda su extensión
en su verde esperanza
es
que por algún motivo
que no alcanzamos a entender
quieren
tierra libre de gente
bosques libres de árboles
agua libre de peces.
No hay modo de estar vivo
entre esta gente.

 

Cecilia Fresco, Buenos Aires, 1968 Vive en Villa La Angostura, Neuquén. De La vida en el suelo

Selección: Gerardo Burton. Publicación como afiche por la cebolla de vidrio ediciones.

29/07/2016

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