-?
 
22/03/2026

Columnistas

Milei y la teoría económica (II parte)

Milei y la teoría económica (II parte) | VA CON FIRMA. Un plus sobre la información.

“¿Usted aceptaría operarse con un médico que usara solamente las técnicas y conocimientos acumulados hasta 1871? Entonces ¿Por qué someter al país a una política económica inspirada en teorías de esa época?”

Humberto Zambon

[email protected]

Milei es un seguidor de Menger, que escribió su obra principal en 1871, y de la llamada escuela austríaca edificada a partir de este autor y de la teoría subjetiva del valor. En el libro “Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica” (Planeta, 2025) Milei dice que son estos economistas “los que podrían haber dado solución a todo esto, pero llegó la década del ’30 y, más concretamente, la gran depresión, la Teoría general de John Mainard Keynes destruyó el análisis económico desarrollando un panfleto en favor de políticos mesiánicos, ladrones y corruptos. Esto implicó la destrucción del marco analítico con el que se trabajaba, retrasando 40 años el desarrollo de la teoría económica, discutiendo asuntos sin sentido y desviando el debate en direcciones inconexas al tratamiento del crecimiento económico”.

Milei no dice que la teoría económica vigente hasta los años ’30 del siglo ´pasado fracasó al no poder explicar la crisis de 1929 y la década siguiente de recesión económica y que por eso, ante la necesidad de respuestas, aparecen Kalecki y Keynes entre otros. Milei no analiza a las circunstancias ni a la obra de Keynes, sólo la rechaza y la descalifica llamándola “panfleto”. Además de rechazar sin explicaciones al más importante y reconocido economista del siglo XX, Keynes, también parece ignorar la importante objeción hecha a Menger (y a Jevons): la utilidad en un fenómeno psicológico y, por lo tanto, no puede ser objeto de una medida objetiva; en otras palabras, con esta teoría sería imposible medir el valor.

Aunque el italiano Wilfredo Pareto trató de superar esta objeción creando las llamadas “curvas de indiferencias”: el consumidor ante dos bienes (o conjuntos de bienes) puede establecer pares de cantidades que le reportan la misma utilidad y, por lo tanto, su posición es indiferente. Se puede trazar así una curva, decreciente ya que para mantener igual a la utilidad si se recibe más unidades de un bien se debe sacrificar unidades del otro. Y estas curvas sí serían objetivas. Se suelen utilizar en microeconomía para enseñar el funcionamiento de la demanda del consumidor individual.

Pero el economista Kenneth Arrow en su tesis doctoral de 1950 (publicada como libro al año siguiente) demostró que las preferencias individuales no se pueden sumar (no se puede construir una curva de indiferencia para una sociedad), lo que fue completado por Gary Becker (premio Nobel en 1992) que demostró matemáticamente la imposibilidad de deducir una función social partiendo de las preferencias individuales, lo que cuestiona a toda la teoría subjetiva del valor; cuestiona a Menger y rechaza la teoría económica de la que Milei se dice seguidor.

En el siglo y medio transcurrido el conocimiento científico en general avanzó en forma exponencial, en particular en los últimos años, lo que incluye a las ciencias sociales y, además, la sociedad, objeto del estudio, ha evolucionado y el capitalismo es otro.

Es absurdo quedarse en una teoría tan antigua y rechazar el avance científico posterior. ¿Usted aceptaría operarse con un médico que usara solamente las técnicas y conocimientos acumulados hasta 1871? Entonces ¿Por qué someter al país a una política económica inspirada en teorías de esa época?

II

Para Milei toda regulación frena al crecimiento. Es más, si se intentara corregir los resultados del mercado procurando una distribución más equitativa, se terminaría destruyendo la eficiencia y al bienestar general. Esto lleva al intervencionismo estatal, que para él es socialismo e implica retroceso e injusticia. El problema para Milei es que “la justicia social no sólo no es justa, sino que tampoco aporta al bienestar general” (pg. 51) y, agrega “Los colectivistas y los falsos justicieros sociales buscan castigar a un grupo de personas robándoles el fruto de su trabajo para dárselo a otros” (pg. 169). Quiere un mundo de y para jóvenes sanos y ricos ¡Y que se embromen los demás!

III

El Presidente Javier Gerardo Milei publicó el 9-8-25 en la cuenta de X de la presidencia el un artículo que tituló “Aspectos esenciales del análisis monetario” donde insiste en que “la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario”. Rechaza la suposición de que exista “una relación causal que vaya del tipo de cambio al nivel de precios (lo que) implica estar trabajando con una teoría del valor objetiva... (y ) por lo tanto, mal que les pese, están equivocados, ya que esa forma de pensar el análisis económico la superó en 1871 con la obra de Carl Menger”; para Milei(posiblemente) “la base de su error venga fechado en el año 1936, cuando John Maynard Keynes decide destruir todo el marco analítico … (motivo por el cual tuvo a la profesión discutiendo tonterías hasta 1972) …”.

Pretende rechazar la posible relación causal entre el valor de la divisa y la inflación usando un sistema de equilibrio de mercado, donde la divisa sería un bien más y su precio un resultante del sistema (lo que se denomina variable endógena), mientras que si fuera uno de los determinantes del nivel general de precios sería exógena (valor dado), por lo que, concluye, estoimplica que el precio de la moneda extranjera sea una variable endógena y exógena a la vez. Inconsistencia lógica detectada. Fin del debate.

Milei acostumbra a declarar unilateralmente el que él es quien tiene la verdad y que, entonces, pone fin a la discusión. Pero resulta que en este caso no es así: en nuestro país existe de hecho un sistema bimonetario, donde el dólar se utiliza como unidad de cuenta para las transacciones importantes (compraventa de inmuebles y automotores, por ejemplo) y como reserva de valor para el ahorro y el atesoramiento. Además, no es un producto que se fabrique, así que, para un sistema de equilibrio, su valor es una variable exógena y no existe esa contradicción.

Por otra parte, mientras sostiene que “la inflación es siempre un fenómeno monetario”, por las dudas, como parte de su política antiinflacionaria, se preocupa de mantener “planchado” al valor del dólar (con el daño que significa para la economía real), lo mismo que a las remuneraciones de los convenios colectivos de trabajo. Si realmente creyera que la inflación se debe exclusivamente a la cantidad de dinero emitida, no se preocuparía por el valor de las otras variables.

IV

En el escrito en la cuenta de X ya citado, Milei dice que “el accionar de la política monetaria no es instantáneo, ya que la misma opera con rezagos (y, para Argentina), ese rezago oscila entre 18 y 24 meses, esto es…, deberá transitar el purgatorio de la inflación por lo menos durante un año y medio; …esperamos que para mediados de 2026 la inflación sea sólo un mal recuerdo en la vida de los argentinos.

Es una nueva postergación del “inflación cero”.

Esta vez lo ayuda que el dólar pierde valor en el mundo frente al resto de las monedas y que miden la inflación (costo de vida) con un índice mentiroso, basado en una canasta de bienes de consumo obsoleta, donde las tarifas de servicios, el transporte y costo de la vivienda (que son los que más aumentan) tienen una menor incidencia que el real; lo prueba el hecho que la inflación en la CABA, que utiliza un índice más actualizado, en todos los meses es superior al nacional y el que, a pesar del anuncio, se negaran a cambiar la metodología del cálculo del índice de INDEC, actualizándolo, lo que llevó a la renuncia de Marcos Lavagna. A pesar de ello, el índice oficial arroja un valor creciente todos los meses (partiendo de 1,5% en mayo del 2015 hasta llegar al 2,9% enero y febrero de este año). Y todo parece indicar que continuará esta inercia inflacionaria, agravada por la eliminación de subsidios al consumo, actualización de tarifas y la posibilidad que la cotización del dólar entre en una faz creciente. A mediados de año posiblemente la inflación no sólo no será un mal recuerdo sino que será una cruel realidad para el pueblo argentino.

29/07/2016

Sitios Sugeridos


Va con firma
| 2016 | Todos los derechos reservados

Director: Héctor Mauriño  |  

Neuquén, Argentina |Propiedad Intelectual: En trámite

[email protected]